Como ponerte en la piel de tus hijos adolescentes en el siglo XXI

Cómo ponerte en la piel de tus hijos adolescentes en el siglo XXI

Curiosos, rebeldes y comprometidos con el planeta y la violencia, así es la generación Z.

por Laura Bech

La adolescencia de un hijo puede ser una de las etapas más conflictivas de una familia. Los límites se cuestionan, la paciencia se agota y las preocupaciones se multiplican. Ser joven, en esta época, no es tan distinto a lo que fue serlo durante los 70 o 80. Son personas abiertas, pocas situaciones los avergüenzan y están dispuestos a enseñarte su mundo, siempre y cuando lo respetes. 

Puede parecer que no buscan tu compañía, al menos no tanto como hasta hace unos años, pero si prestas atención notarás que quieren compartir (parte) de su mundo contigo, porque sigues siendo un referente en su vida.

Leer más: Cómo trabajar la confianza con tus hijos adolescentes

Compromiso social

A los jóvenes les importa la ecología, el maltrato animal, el feminismo y la política migratoria como mínimo. Si estas dispuesta a escucharlos descubrirás que las causas sociales los movilizan y agrupan. Les interesa participar de una manera activa en todo aquello que proponga cambiar la situación de los menos favorecidos y mejorar el futuro.

Las redes sociales son, para ellos, un modo de comunicación diferente al que pueda tener cualquier adulto. Las utilizan para informarse de marchas, reuniones y convocatorias y como una herramienta para hacer visible aquello que los inquieta. Los jóvenes del siglo XXI sienten especial interés por la alimentación. Aunque, de vez en cuando, se dejen caer en la tentación de una doble hamburguesa saben cómo cuidarse y son capaces de darte una clase de nutrición en menos de diez minutos.

Leer más: Forzar a que tu hijo compruebe las consecuencias de sus actos puede ser un tipo de maltrato

Abiertos, libres y empáticos

Los jóvenes del siglo XXI caminan con menos cargas y prejuicios sociales. Han nacido en una sociedad multirracial, multicultural y libre. Conocen muy pocas prohibiciones sociales, sin embargo, tienen los mismos temores que tenias tú a esa edad. Los adolescentes están dispuestos a hablar contigo de relaciones abiertas, poliamor y bisexualidad con la misma naturalidad con la que lo viven. 

VER GALERÍA

Es probable que aún conserves recuerdos de cómo sonaba la voz de tu hijo adolescente. Que no tenga ganas de hablar con mayores no significa que no lo haga con sus amigos. Los jóvenes necesitan ser escuchados por sus padres, por mucha distancia que sientas que hay al principio de la conversación. A todos nos ha pasado de sentir que estamos forzando un diálogo y que no llegamos a ninguna parte. Queremos acercarnos a nuestro hijo pero terminamos por incomodarlo. 

Busca momentos especiales, que sean de su agrado y que le demuestren que puede confiar en ti y que no lo juzgarás por sus sentimientos. La adolescencia es un momento de búsqueda de identidad donde se consolidan aspectos muy importantes de la personalidad. Contar con el apoyo de los padres brinda seguridad, confianza y protección. 

Entre negro y blanco hay una infinidad de colores

Si en algo han cambiado las nuevas generaciones es en la amplitud de criterio y el abanico de posibilidad que contemplan ante una misma causa. Aunque es algo positivo, el dilema sobre qué elegir, cómo y dónde puede acabar con la paciencia de los padres más contemplativos. Que no te extrañe, también tu barajabas entre más de dos opciones mientras tus padres trataban de hacerte entender que tenías que estudiar o trabajar. La generación Z, los que nacieron entre 1995 y 2012, reciben una cantidad de estímulos sorprendentes, pero siguen necesitando de tu compañía. 

Leer más: Cómo saber renunciar a las metas que nos habíamos marcado

Activa las alertas de ¡HOLA! y entérate de todo antes que nadie