Mandalas para niños

Pintar mandalas es una excelente técnica de relajación para ti y tus hijos

Los mandalas entran en nuestros hogares. Son ideales para pasar un rato entretenido con los niños, que se divertirán de lo lindo dejando volar su imaginación.

por Cristina Soria

Pintar mandalas se ha convertido en una actividad cotidiana en muchos hogares y centros educativos, que disfrutan tanto los niños como los adultos. Es una maravillosa forma de pasar el tiempo que nos hace sentirnos mejor con nosotros mismos.

Qué son

La palabra mandala proviene del sánscrito y significa “círculo perfecto”. Es utilizado por los budistas y los hindúes como forma de concentración que favorece la meditación. Los mandalas son idóneos para este fin porque les ayudan a mantener la concentración de la energía en un solo punto.

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Relajación para toda la familia

Es el más inmediato y visible. Los mandalas son utilizados en distintas terapias como técnica de relajación. Nuestros hijos también acusan las consecuencias de su propio estrés diario y pintar mandalas puede ayudarles a sentirse más tranquilos y serenos. Para conseguir ese efecto en nuestra propia casa solo tenemos que propiciar un ambiente favorable y comenzar a pintar. Fuera televisión y ruidos: el silencio o una música tranquila que favorezca la serán la mejor opción para disfrutar el momento.

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Pero sus beneficios son muchos más y son ideales para nosotros y nuestros hijos:
 

  • Favorecen el desarrollo de la psicomotricidad fina en manos y dedos.
  • Ayudan a desarrollar la paciencia, la perseverancia y la constancia
  • Desarrollan la autoestima, porque cada mandala creado es único.
  • Fomentan la atención y la concentración.
  • Reducen el estrés y la ansiedad
  • Estimulan su sentido estético a través de las numerosas formas y los colores.

Es cierto que a la hora de elegir un mandala, aunque todos se parezcan a primera vista, nos apetecerá pintar más unos que otro en función de nuestro estado anímico. Deja que tus hijos elijan qué mandala prefieren en cada momento.

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Y aunque pintarlos es un acto fluido en el que solo tienes que guiarte por lo que te apetezca en cada momento, te dejamos esta guía del significado de las distintas formas y colores que puede serte de gran utilidad.

Las formas
 

  • Círculo: es la perfección, el movimiento y el cambio. Habla de nuestro verdadero Yo y de nuestra seguridad.
  • Cruz: simboliza la toma de decisiones y se relaciona con los puntos cardinales.
  • Estrella: se relaciona con la libertad y la espiritualidad
  • Corazón: simboliza la felicidad, el amor, la unión y la amistad.
  • Laberinto: la búsqueda de nuestro propio centro.
  • Mariposa: se relaciona con la transformación y la auto renovación del alma.
  • Pentágono: representa los símbolos de la tierra, el agua y el fuego. También la forma del cuerpo humano.
  • Hexágono: equilibrio y unión de contrarios.
  • Espiral: vitalidad, curación y flujo energético.

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Los colores
 

  • Blanco: es el color de la perfección, de la purificación y la iluminación.
  • Verde: se relaciona con la naturaleza, la esperanza, el crecimiento, el equilibrio y la estabilidad.
  • Negro: misterio, profundidad y silencio. También tristeza.
  • Rojo: energía, vitalidad, fuerza y valor. Pero también enfado, ira y lo prohibido.
  • Azul: sinceridad, paz, armonía, tranquilidad y libertad.
  • Amarillo: simpatía. Es el color del sol y la luz. Implica alegría, diversión y optimismo.
  • Rosa: dulzura, delicadeza, sensibilidad y amistad.

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