Mette-Marit pide perdón por el manotazo que le propinó a su esposo


Minutos después de aterrizar en Karmoe, Noruega, la princesa Mette-Marit empezó a discutir fuertemente con su secretaria personal, Hilde Haraldstad.

Un dedo amenazante
Las imágenes, ofrecidas por una canal local de una televisión de Noruega muestran a una Princesa indignada que sale del avión y se dirige directamente, con un dedo amenazante, al rostro de su secretaria personal, Hilde Harladstad, después de que ésta permitiera, al parecer, que un fotógrafo le hiciera unas instantáneas dentro de la cabina del avión. Algo insoportable para la futura reina de Noruega.

El Príncipe Haakon intenta tranquilizarla
Cuando el príncipe Haakon intenta tranquilizarla y ayudarle a descender las escaleras de la nave -para ello la coge de su brazo- Mette-Marit le golpea la mano , incontrolada, empieza a discutir con él en un tono más alto : "Dijimos que no había fotos dentro del avión, no?...".

Como si nada hubiera pasado saluda a los testigos
Sólo cuando llegan a tierra firme, y como si nada hubiera pasado, la Princesa se olvida de que su actuación ha sido presenciada por todos y levanta la mano para saludar a la gente. El incidente ocurrió a pocos metros de la alfombra roja donde el comité de bienvenida de Haugesund les esperaba.

Pánico a volar y otras disculpas
Mette Marit ha pedido perdón y la Casa Real – a través de su jefe de información, Wenche Rasch- la ha disculpado haciendo saber que la discusión en las escaleras del avión fue una consecuencia directa de la enorme tensión que sufre la Princesa cada vez que tiene que subirse a un avión. Crisis agravada en este caso por la presencia de un fotógrafo que estaba tomando imágenes de ella dentro del avión.

Para la tranquilidad de los noruegos
Las disculpas de Mette-Marit y las explicaciones de la Casa Real noruega se unen, para tranquilidad de los noruegos, a la opinión del capitán Per Arne Tryggh, que durante 15 años ha llevado a cabo cursos para superar el miedo a volar junto con a una psicóloga noruega. “ Una persona con miedo a volar está realmente tensa. Por eso, si uno es provocado, las reacciones pueden ser mucho más fuertes que si se estuviese en tierra. Podríamos decir, que el enfado de Mette-Marit es una consecuencia de su pánico a volar.



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