Cocina Ext.

Trucos prácticos para sacar el máximo partido a las verduras y hortalizas

¿Cómo conseguir que las zanahorias cocidas resulten más sabrosas?, ¿qué hacer para evitar el mal olor al hervir la coliflor?, ¿cómo madurar un tomate muy verde de forma rápida?...

Deberá tener en cuenta a la hora de hacer los cálculos por comensal que las espinacas se reducen considerablemente al cocerlas.

Si echa un trozo de pan mojado en leche en el agua de cocción de la coliflor, evitará el mal olor tan característico.


Son imprescindibles en nuestra dieta. De hecho, las verduras y hortalizas resultan una fuente de salud insustituible en la alimentación tanto de niños como de adultos. Además, dan lugar a recetas realmente deliciosas. A continuación le proponemos una serie de trucos prácticos relacionados con este tipo de productos:

  • Si va a tomar crudas las espinacas calcule unos 100 gramos por comensal. Eso sí, si las va a cocer, deberán ser unos 500 gramos ya que se reducen mucho. Esto puede ser un problema si no tiene un recipiente lo bastante grande. Un truco para evitarlo es rociarlas con agua hirviendo: su volumen disminuirá.


  • Para asegurarse que las hojas de lechuga quedan bien limpias, métalas en agua (tras haberlas aclarado bajo el grifo) con un chorrito de limón o vinagre. Así, desaparecerán todos los bichitos que pudieran tener en el interior.


  • Al lavar el brécol métalo en agua helada, ya que así no perderá luego su bonito y decorativo color verde. Si cortó todos los tallos del brécol a la misma altura y le sobran parte de éstos, puede hacer con ellos una rica crema.


  • Si añade un pellizco de azúcar al agua de cocción de las zanahorias, estarán mucho más sabrosas. Si las va a comer ralladas, rocíelas con zumo de limón para evitar que se oscurezcan.


  • Para evitar el mal olor al hervir la coliflor, échele un trozo de pan mojado en leche en el agua de cocerla. También puede añadirle unas hojas de laurel. Se puede conservar algunos días en la nevera, una vez cocida, si toma la precaución de escurrirla bien y envolverla en papel de aluminio.


  • Tenga en cuenta que las hojas verdes y finas de las acelgas necesitan la mitad del tiempo de cocción que las pencas. Por ello se aconseja cocinarlas en dos partes, y así se evita que las hojas queden demasiado cocidas y blandas.


  • Recuerde que el repollo puede resultar flatulento. Para evitarlo cuézalo en dos veces y añada comino o hinojo a la cocción. Además, es menos flatulento cuando se toma en ensalada.


  • Si utiliza alcachofas de lata, lo mejor es aclararlas con agua hirviendo antes de prepararlas, así no tendrán ese regusto tan característico.


  • Una idea rápida para preparar una sopa de calabaza: cueza su carne cortada en cuadrados en muy poco agua (ya que contiene mucha en sí misma) y le añade unas rodajas de patata y una cebolla picada menuda. Sazone con pimienta y sirva el caldo resultante en la cáscara de la calabaza vacía a modo de sopera.


  • Si el calabacín es fresco y muy tierno, no hace falta pelarlo, de esta manera estarán más sabrosos. Cuando quiera que resulte un plato más decorativo, limítese a pelarlos una banda sí y otra no.


  • Si compra los tomates verdes acabe de madurarlos envolviéndolos en papel de periódico. Otro truco consiste en introducirlos en una bolsa de plástico cerrada.


  • Si come cebolla cruda, puede combatir el posible mal aliento posterior con unos granos de café. Para que sus manos no huelan a cebolla, frótelas con perejil fresco.



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