Cocina Ext.

Cómo conservar el queso y la mantequilla

Son fundamentales para preparar algunas recetas, pero ¿sabe cuál es la mejor manera de mantenerlos en perfecto estado?

Se puede congelar, conservar en aceite o envuelto en una gasa limpia o en un paño húmedo, todo depende de la variedad de queso.


El queso se ha convertido en un alimento imprescindible de la gastronomía española, cada vez más presente en platos y recetas, por lo que conviene tenerlo siempre a mano. Hay que saber aprovechar la gran variedad de quesos que nos ofrece el país y, por ello, además de tomarse solo, como aperitivo, o como ingrediente de multitud de postres, puede emplearse para ensaladas, salsas, carnes y pescados.

  • Si le ha sobrado queso hay varias formas de conservarlo. Congelarlo es una de ellas, pero sólo se puede hacer con aquellos que contengan más de un 45% de materia grasa. Si congela los que tienen menos grasa se volverán granulosos y perderán su consistencia.

  • Para quesos curados o duros, como el Manchego o el Parmesano, envuélvalos en una gasa bien limpia o en un paño de algodón humedecido con cerveza y métalos en un recipiente hermético. Así se mantendrá hasta dos semanas.

  • Otra forma de conservarlos es en aceite, muy adecuado para quesos tipo Manchego o Feta. Córtelos en trozos, póngalos en un bol de cristal de cierre hermético, agregue hierbas aromáticas a su gusto, dientes de ajo u otros condimentos y cúbralos con un buen aceite de oliva.

  • Si ha cocinado un plato con queso rallado, le ha sobrado y no va a utilizarlo en un tiempo, guárdelo, mejor que en su bolsa de plástico, en un paño húmedo previamente mojado en agua salada. De este modo el moho tardará mucho más tiempo en aparecer.

  • Los quesos tipo 'brie' o 'camembert' deberán conservarse entre 6º y 10º C y, para ello, lo mejor es guardarlos en una caja hermética en el cajón de las verduras.

  • Recuerde que, si conserva los quesos en la nevera, deberá sacarlos una hora antes de consumirlos.





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