Tamara Falcó, de paseo con su nueva mascota, un perro llamado Vanilla

Por hola.com
Tamara Falcó estrena mascota. La hija de Isabel Preysler es dueña de un perrito, un cachorro de perro labrador al que ha llamado Vanilla. Desde que ha entrado en su hogar se ha convertido en su amigo más fiel y estos días hemos visto a Tamara paseando junto a su mascota por los alrededores de su casa del barrio de Salamanca. Su perrito se ha convertido en su mejor aliado, ya sea  de paseo por su barrio o de 'shopping'.


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La joven, dueña de una elegancia heredada de su madre Isabel Preysler, presumió de mascota y estuvo en todo momento muy pendiente de su cachorro, al que llevaba atado con una correa. Para la ocasión lució pantalón beige, chaqueta de paño de color camel, sneakers de color verde, guantes y bolso de color marrón.

Por después de realizar estas imágenes la joven emprendía un viaje junto a un grupo de compañeros y un sacerdote al santuario francés de Lourdes. Tamara ha viajado en calidad de peregrina hospitalaria, es decir, como voluntaria al servicio de los más necesitados. Entre las tareas de Tamara en su viaje está la de acoger a los enfermos y discapacitados en los centros de acogida Notre Dame o Marie Saint Frai, prestar servicio en la gruta o en las procesiones, y hacer de guía dentro del recinto. A Tamara sólo le queda visitar el santuario de Fátima en Portugal, para haber asistido a los tres lugares de peregrinación más famosos del mundo; Medjugore donde renovó su fe, Lourdes y Fátima. 

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Antes de viajar rumbo a Lourdes vimos a Tamara atendiendo sus quehaceres cotidianos. Durante la jornada, Tamara mostró su lado más humanitario y se detuvo a charlar con una persona que se encontraba pidiendo en la acera con un perro. El indigente acarició la cabeza del perro de Tamara antes de que ésta siguiera su camino. A continuación se dirigió a una conocida frutería del popular barrio de Salamanca. Muy sonriente, charló animadamente con los dependientes mientras su mascota esperaba fuera a que saliera. Tras las compras, Tamara siguió con la jornada y de nuevo se detuvo, ésta vez para charlar con una niña, que se mostró muy interesada por el perro de la joven. Y es que, sin duda, quien tiene perro como Vanilla, hace amigos.