La estrecha relación entre obesidad y estrés

Hoy se celebra el XVIII Día Nacional de la Persona Obesa

Por hola.com

“Tres de cada 10 personas con obesidad tiene problemas relacionados con el estrés”, explica el doctor Javier Salvador, presidente de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición. Y lo hace con motivo del XVIII Día Nacional de la Persona Obesa, que se celebra el hoy 13 de diciembre, coincidiendo con el lanzamiento de la campaña “Dile NO al Obestrés”. El vínculo entre ambos problemas es bastante evidente. Cabe destacar, además, que el “estrés constituye, por sí mismo, un factor de riesgo adicional para el desarrollo de ciertas enfermedades, como las enfermedades cardiovasculares”, asegura el presidente de la SEEN.

Y es que el estrés hace comer a muchas personas. “La respuesta frente al estrés no es homogénea en todas las personas, mientras que el 20% de la población no variará su patrón alimentario, el 40% lo incrementará, con una clara preferencia por los alimentos con alto contenido calórico, es decir, alto contenido en grasas y dulces”, asegura el doctor Albert Lecube, coordinador del Grupo de Obesidad de la SEEN. “Esta es otra de las causas que sumaría efectos para explicar la actual epidemia de obesidad”, asegura el experto.

La obesidad en España
Hay que partir de unos datos que son, cuando menos, preocupantes: el 24% de los hombres y el 21% de las mujeres españolas sufre obesidad. De igual manera cabe destacar que el 14% de los niños y adolescentes en España presenta obesidad y el 25% sobrepeso. Para la doctora Susana Monereo, secretaria general de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO), “teniendo en cuenta que en nuestro país hay un incremento constante y alarmante año tras año de las cifras de sobrepeso y obesidad, creemos que la población no está suficientemente concienciada y que, por lo tanto, seguimos comiendo mal".

Buenos hábitos alimenticios
Por todo ello es, más que nunca, fundamental insistir en la importancia de educar y animar a la gente a cambiar sus hábitos de vida de forma progresiva. En este sentido, asegura la doctora, “aunque las circunstancias no nos acompañen, debemos hacer un esfuerzo por comer mejor”. Algunos hábitos del día a día no son nada saludables e influyen en esos kilos de más. Por ejemplo, comer deprisa fuera de casa, no hacerlo alrededor de la mesa con toda la familia, comer mientras se ve la televisión o lo que es peor aún delante del ordenador, etcétera, “son factores que está demostrado científicamente que determinan que haya más obesidad”, indica la secretaria general de SEEDO. “Para mejorar esta situación, deberíamos volver a los patrones más clásicos de alimentación, ya que actualmente se ha roto el equilibrio entre las calorías que consumimos diariamente y las que gastamos, lo que conlleva un incremento de grasa corporal y el consiguiente aumento de peso”, concluye.

Dile NO al obestrés
El estrés es, no hay duda, un factor que debemos tener en cuenta también desde el punto de vista de la alimentación. “En la sociedad actual estamos sometidos a continuas fuentes de incertidumbre y estrés, personales, económicas y laborales- asegura doctor Lecube- y esta percepción aumentada del estrés modifica nuestro comportamiento alimentario y, no solo eso, el estrés tiene influencia en la elección de los alimentos y en el tamaño de las raciones, las aumenta”. En este sentido, el estrés se asocia con un aumento de la adiposidad central, siendo este efecto mayor en los hombres que en las mujeres.
El doctor Lecube explica que “independientemente del aumento o descenso de la ingesta, la mayoría de las personas estresadas asegura consumir un incremento en el consumo de los alimentos más ‘palatables’, aquellos alimentos más placenteros para nuestro paladar, generalmente más ricos en grasas o más dulces, cuya ingesta favorece la aparición temporal de un estado de felicidad”. “Los alimentos que suelen escogerse cuando estamos estresados son aquellos que en condiciones normales desaconsejamos cuando queremos hacer una vida saludable o perder peso”, concluye.

El sobrepeso, un problema de primer orden
Según los resultados de una encuesta llevada a cabo por SEEDO y realizada telefónicamente a más de 1.170 personas, el “44% de los entrevistados manifestó tener conciencia de tener exceso de peso, al tiempo que el 43% reconocía haber hecho algo para adelgazar en el último año”, indica la doctora Monereo. Tan solo el 19% acudió al médico para guiarle de manera saludable en esta pérdida de peso, mientras que el 92% prefirió recurrir a las “dietas milagro” pese a reconocer que no cree en sus beneficios para la salud, ni en sus rápidos resultados. “Es cierto que comer peor está asociado al tipo de vida que llevamos, pero esto no es excusa para seguir haciéndolo mal, ya que hay opciones para hacer que nuestra dieta sea variada y adaptarla a nuestro estilo de vida”. Se trata, asegura el doctor Salvador, de una cuestión de hábitos adquiridos, “que obviamente no son los más adecuados para nuestra salud y hay que aprender a cambiarlos para prevenir posibles futuras enfermedades como la obesidad, o la diabetes”.