Cuando viajas en coche, ¡no descuides tu alimentación!

Evitar comidas abundantes, descansar antes de emprender un viaje, detenerse cada dos horas para realizar un descanso mínimo de diez minutos o evitar las distracciones son algunas de las recomendaciones que se recogen en esta guía

por hola.com

El equipaje en el maletero, ropa cómoda, el trayecto organizado, y un saco lleno de ilusión por comenzar las vacaciones. Todo a punto para ponerte al volante y comenzar las vacaciones. Si estás ya organizando tu próximo viaje en coche, rumbo a tu destino vacacional, tal vez no te has parado a pensar si cuidas tu alimentación también cuando te pones en carretera. Por ese motivo, la Fundación Repsol ha presentado los 10 Consejos para una buena alimentación en los viajes por carretera”, una guía de buenas prácticas para una correcta alimentación que contribuya a una mayor seguridad en la conducción y prevenir, en lo posible, el riesgo de accidentes.
El decálogo se ha realizado en colaboración con la Fundación Española de la Nutrición (FEN) y la Dirección General de Tráfico (DGT) con el objetivo de promover una actitud responsable en los hábitos de alimentación a la hora de conducir.
El decálogo estará disponible en las más de 1.000 estaciones de servicio de la red Repsol situadas en carreteras nacionales y autopistas. ¿Te apuntas los consejos?

1. Aliméntate de forma equilibrada y saludable.
Quizá no lo has pensado, pero la alimentación influye en tu seguridad al volante. Una alimentación incorrecta puede generarte fatiga, somnolencia, pesadez, reducir tus reflejos, tu capacidad de atención y aumentar el riesgo de accidentes.

2. Adiós a  las comidas abundantes y con una digestión difícil.
Los platos muy condimentados y muy grasos no son aconsejables. Por el contrario, las ensaladas, las carnes o pescados a la plancha y las frutas son opciones adecuadas.
Evita, además, largos periodos de ayuno. Según nuestros hábitos alimentarios, la distribución diaria de los alimentos ingeridos es, en general, de 4 ó 5 tomas al día. Es posible que en algunos viajes tengas que modificar estos porcentajes, pero recuerda siempre cubrir el 100% de tus necesidades de energía. A su vez, ten en cuenta que cuando se conduce la alimentación debe ser variada y contener todos los nutrientes necesarios para el organismo. Una dieta equilibrada es importante para tu salud, especialmente cuando hay que conducir y necesitas prestar toda tu atención a la carretera.

3. Bien descansado y nunca con el estómago vacío.
Es importante realizar un desayuno completo, que incluya 4 grupos de alimentos distintos: lácteos, cereales, frutas u hortalizas y complementos (aceites y grasas, dulces, carnes y derivados, etc.). Un almuerzo o segundo desayuno puede contribuir a un mejor desarrollo de los viajes largos, ya que nos proporcionará un periodo de descanso y contribuirá al
consumo de una dieta variada y equilibrada. Por ello, durante los viajes no debes limitarte a comer snacks. Son cómodos, pero no constituirán una dieta completa. La merienda, igualmente, puede proporcionar un descanso durante el viaje.
Después de realizar una comida completa, es recomendable esperar entre 15 y 20 minutos antes de empezar a conducir. ¿El motivo? Después de comer se reduce la capacidad de atención y las posibilidades de cometer algún error o imprudencia se incrementan.

4. La importancia de planificar.
Anticipa los lugares en los que vas a parar a comer y ten en cuenta las horas más adecuadas. Puedes aprovechar también las paradas para aprovisionar de bebidas el coche.
Las bebidas con alcaloides (cafeína, teofilina o teobromina) como el café, el té, el cacao, las bebidas de cola o las bebidas energéticas, pueden servirte de ayuda para aliviar la fatiga. En viajes largos es recomendable que realices descansos durante los que comer algo ligero, tomar una bebida para evitar la deshidratación y realizar algúnejercicio suave.

5. Para cada 2 horas para realizar un descanso mínimo de 10 minutos.
Aprovecha para estirar las piernas, comer algo ligero (fruta, lácteos, frutos secos, sándwiches, chocolate…) e hidratarte (con agua, refrescos, café, té, bebidas energéticas, caldos, zumos…).
Si sientes hambre, para a tomar algo y no esperes hasta llegar al destino. La sensación de hambre aumenta tu ansiedad y el deseo de alcanzar cuanto antes el destino, lo que puede provocar un incremento inconsciente de la velocidad. Además, es preferible realizar las comidas en un horario adecuado antes que a destiempo sólo por no parar y ahorrarse unos minutos.

6. No olvides hidratarte.
Tan importante como la alimentación es la hidratación. La deshidratación genera fatiga y cansancio, y afecta a la capacidad de concentración e incrementando la posibilidad de cometer errores al volante. Es aconsejable beber aunque no se tenga sed, ya que la sensación aparece cuando ya existe un cierto grado de deshidratación.
Es bueno consumir no sólo agua y bebidas, sino también sopas, cremas frías o calientes y zumos de frutas y hortalizas cuyo componente mayoritario sea el agua. Además, estos últimos son ricos en vitaminas y minerales. Sobra decirlo, pero por supuesto, no bebas nada de alcohol.

7. Evita las distracciones.
Si comes a la vez que conduces, dejarás de prestar la atención necesaria a la carretera y tendrás menos capacidad de reacción ante imprevistos. Mejor para a tomar algo y después continúa con el viaje. Mantén dentro del coche una temperatura confortable para el conductor. Tanto la calefacción como el aire acondicionado resecan el ambiente, provocando una mayor deshidratación de la habitual, incidiendo en la capacidad de conducción.

8. Frente al desgaste, descansa e ingiere alimentos para compensarlo
La conducción es una actividad física que comporta tanto desgaste como cualquier otro tipo de trabajo corporal o mental. En las condiciones más adversas (mal clima, por la noche…), la conducción exige una mayor concentración y esfuerzo, por lo que el desgaste que se produce se incrementa. En estos casos, es especialmente importante cuidar la alimentación.
El gasto energético es más elevado en la conducción de una moto que en la de un coche, pero en ambos casos es superior al gasto paseando o al del pasajero del vehículo.

9. Cuidado especial para niños y personas mayores.
La población infantil necesita mayor cantidad de líquidos que los adultos y, además, deben consumir de 3 a 4 raciones de lácteos, recomendaciones que son superiores a las de la población adulta. Mientras que las personas mayores deben elegir alimentos con una mayor densidad de nutrientes por unidad de energía y cuidar, especialmente, el consumo de agua, ya que la sensación de sed en esta edad está alterada. Además, ten en cuenta que durante la gestación y lactancia, las necesidades de agua también aumentan.

10. No renuncies a una buena alimentación cuando viajes por carretera.
Aprovecha las frutas y verduras de temporada y la variedad de alimentos y de restaurantes autóctonos. Es posible comer bien y disfrutar de una comida equilibrada cuando se hace un viaje. Tu salud, tu seguridad y tu paladar te lo agradecerán.

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