El misterio del shiatsu

Por hola.com

En alguna ocasión ha sido definido como "el rey de los masajes", y no es una idea desacertada. En pleno apogeo de las técnicas orientales de relajación, basadas en la medicina natural, no es extraño que el shiatsu cause furor en Occidente.

Para entender el shiatsu, es importante saber que esta técnica japonesa parte del concepto de la medicina oriental, que se basa en la existencia de meridianos de energía que recorren todo el cuerpo, un tercer sistema circulatorio que complementa el sistema venoso y el linfático. Como si de autopistas se trataran, estos meridianos deben encontrarse despejados para que por ellos circule con fluidez la energía vital (llamada qui), lo que asegura un equilibrio total del organismo. Si se produce un bloqueo de energía en algún punto de los meridianos, se inicia un trastorno que, si no se deshace, puede acabar derivando en falta de salud y, por tanto, en enfermedad.

Según la definición del Ministerio de Sanidad de Japón, el shiatsu "es un tratamiento que, aplicando presiones con los dedos pulgares y las palmas de las manos sobre determinados puntos, mantiene y mejora la salud, corrige irregularidades, contribuye a aliviar diversas enfermedades (molestias, dolores, estrés, trastornos nerviosos, etcétera) activando la capacidad de autocuración del organismo. No tiene efectos secundarios".

Como explica Arturo Valenzuela, maestro de shiatsu, esta técnica es un método de masaje que no trabaja los músculos, sino esos meridianos energéticos. El terapeuta sigue su recorrido mediante suaves presiones con los dedos, insistiendo allí donde siente que existe un exceso o una carencia de energía vital. Lo más importante es que el profesional de shiatsu no cura al paciente, sino que reactiva la capacidad de autocuración del propio paciente.

Este masaje se practica con el paciente descalzo y vestido (sea con su propia ropa o con un pijama especial que se entrega en algunos centros), tumbado bien sobre una camilla o en el suelo, y en un ambiente de relajación y silencio.

Debido a su carácter espiritual, el shiatsu actúa sobre cuerpo y mente, y ayuda tanto a mantener el organismo en buen estado como a corregir cualquier posible problema, aunque se obtienen resultados especialmente recomendables en caso de problemas de estrés, ansiedad, depresión e insomnio.

El shiatsu actúa positivamente sobre:

  • El tono muscular, ayudando a mantener su firmeza
  • El sistema nervioso, restaurando el equilibrio entre cuerpo y mente
  • El sistema circulatorio, ayudando a quienes llevan una vida sedentaria
  • El sistema digestivo, ya que el shiatsu en los músculos abdominales ayudan a regular su funcionamiento.
  • El sistema endocrino, pues mantiene el equilibrio hormonal del cuerpo.