Dos hoteles para los amantes de la arquitectura y el diseño de interiores

Las nuevas aperturas de las cadenas Room Mate y Radisson Blu son espectaculares. Nos lo cuentan sus responsables, Tomás Alía y Jim Hamilton, respectivamente

by hola.com

Ahora sí que se puede decir que ha pasado lo más ‘difícil’ de la Navidad. Las grandes celebraciones, reencuentros, cenas y comidas. Pero es posible que aún te queden unos días de vacaciones. En ese caso, este es el momento de huir, descansar, recargar pilas para este nuevo año que ha empezado y para el que esperamos lo mejor. Busca algún lugar apetecible al que ir a hacer turismo. Pero elige un hotel que merezca la pena, en el que destaque, además del servicio, el diseño y la decoración. No es tan difícil. Porque de un tiempo a esta parte, los hoteles boutique han proliferado en las más importantes ciudades del mundo. Por ejemplo, los de la cadena Room Mate, que en menos de 13 años han abierto más de 1000 habitaciones en todo el mundo. Las últimas, en Amsterdam. O los Radisson Blu, que pueden presumir de haber inaugurado el primer hotel de diseño del mundo (creación de Arne Jacobsen), en 1960, en Copenhage. Su más reciente inauguración tuvo lugar hace apenas unas semanas en Filadelfia.

Más información:
www.room-matehotels.com
www.radissonblu.com

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Ya desde el exterior se evidencia que el Room Mate Aitana es un hotel fuera de lo normal. Ubicado en una nueva isla artificial a 300 metros de la Estación Central de Ámsterdam, se trata de un espectacular edificio construido en 2013 con fachada acristalada de formas rectas recortadas en diferentes planos, sobre 60 amarres para barcos deportivos. 
El prestigioso arquitecto de interiores Tomás Alía sorprende con una interesante fusión de materiales y formas sobre tonos tierra, tostados y ocres combinados con detalles de gran colorido y una iluminación vanguardista, creando ambientes exquisitos y cosmopolitas. 
Tomás Alía comenta: “Sumergiéndonos en un mundo naranja, color tan ligado al país, nos da la bienvenida un fantasioso lobby en el que las columnas son elementos orgánicos esculturales y la recepción simula ser una isla en un mar de luz.” 
El lobby también destaca porque está “iluminado por grandes botellas de vidrio soplado en diferentes colores. Se trata de un espacio afable y hospitalario, en parte gracias a la madera envejecida que conforman parte del suelo y del mobiliario”, comenta Alía. 
Los pasillos nos conducen a una amplia variedad de habitaciones. En la business, “elegante y la más numerosa, el cliente se adentra en un ambiente relajado en el que los materiales y el cromatismo cambian según la planta y van desde la piel de potro hasta el tejido tecnológico”. 
Repartidas entre las doce plantas que componen el edificio, “descubrimos casi por sorpresa, cuatro tipos de habitaciones muy especiales: bicicleta, cerámica, graffiti y chinese. Ya sus nombres nos hacen ver la alusión directa a la vida y cultura del pais y la ciudad”. Son palabras del interiorista. 
En las suites o apartamentos de larga estancia se hacen más evidentes “los colores claros, beiges, ocres y marrones, siempre combinados en gran variedad de texturas y maderas nobles componen las diferentes piezas que llenan el lugar.” 
The Warwick Hotel fue inaugurado en 1926 y en poco tiempo se convirtió en centro neurálgico de Filadelfia. Con casi 100 años de vida y tras una remodelación  total, el hotel renace como Radisson Blu Warwick Hotel, Philadelphia. El artífice del proceso de rejuvenecimiento ha sido Jim Hamilton. 
Según el propio Hamilton: “El antiguo lobby del hotel era una fantástica sala de doble altura con maravillosas molduras de escayola. Los visitantes podrán seguir disfrutando de estos detalles junto a las enormes ventanas que dan a la fachada del edificio y las dos chimeneas que se sitúan a cada lado del vestíbulo”. 
En el vestíbulo se han utilizado telas de  Missoni para los dos sofás (piezas de Roche Bobois), un guiño a la relación que la cadena de hoteles tiene con la marca de moda italiana. La gran mesa y los bancos son de roble, al igual que la madera utilizada en el suelo del vestíbulo. 
Las habitaciones son similares en diseño unas a otras, sin embargo, “este hotel fue construido en 1926, y muchas de las habitaciones no son del mismo tamaño, lo que se ha tenido en cuenta a la hora de decidir sobre el mobiliario”, comenta el interiorista Jim Hamilton. 
Dos curiosidades sobre el edificio de estilo renacentista inglés que alberga el Radisson Philadelphia: ha sido incluido en el Registro Nacional de Lugares Históricos. Y Frank Sinatra y Ava Gardner decidieron pasar su luna de miel en una de sus suites. 

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