Decora la habitación de sus sueños

Consigue que tu bebé descanse y disfrute de lo que le rodea al mismo tiempo

por hola.com

La decoración de una habitación infantil es un reto para el que se deben tener en cuenta tanto la funcionalidad como las necesidades emocionales y físicas del niño. En este sentido, resulta esencial que los más pequeños sientan su espacio como un lugar seguro y tranquilo que favorezca su movilidad y permita su expansión.

Para lograr este ambiente tan especial, hay que tener en consideración una serie de aspectos que no siempre son perceptibles a la vista.

Un espacio en constante cambio
Las formas, la iluminación, la situación de la cama y la configuración del espacio favorecen la armonía y bienestar, pero también los colores, materiales y texturas.

Aunque, probablemente, la peculiaridad más destacable de este ambiente es que debe ser un espacio que pueda ir complementándose a medida que el niño crece.

Precisamente es este carácter temporal el que conduce a elegir elementos transformables o fácilmente sustituibles para su decoración.

Dormitorios para recién nacidos
Las habitaciones destinadas a los recién nacidos constituyen un lugar de ternura y ensueño donde colores, texturas y detalles se aúnan creando el ambiente de dulzura y calidez necesario para acoger al bebé.

En sus primeros meses de vida, el dormitorio será utilizado principalmente para dormir y, en consecuencia, este factor debe ser tenido muy en cuenta a la hora de elegir el lugar más adecuado de la casa.

En la medida de lo posible, este lugar deberá estar muy próximo a la habitación de los padres, aislado del ruido y del frío, bien ventilado y, si las condiciones lo permiten, orientado al oeste por la calidez y la suave iluminación solar.

Ayúdale a soñar
Para favorecer la tranquilidad y el reposo, los colores de esta etapa deberán ser pálidos y tenues, pues su finalidad será la de proporcionar sosiego, evitando sobrecargar el dormitorio con adornos y estampados.

Los tonos más utilizados son los azules suaves o rosas y amarillos pálidos, combinados con pasteles o blancos. Asimismo, conviene dejar los colores brillantes para los móviles de cuna, que servirán como estímulo de la visión del bebé.

Esta idea de calidad y suavidad se verá reforzada con la ayuda de la textura de los tejidos que decoran la habitación, es decir, cortinas, suelos o ropa de cuna y auxiliares. La cuna, como mueble protagonista de los sueños del bebé, debe centralizar la atención y el espacio en esta fase del dormitorio infantil.


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