Operación ‘detox’: el brócoli, pura ración de salud en el plato

Este alimento está considerado como la gran ‘súper-verdura’ por sus numerosas propiedades beneficiosas para el organismo (y la silueta).

por hola.com

Si el otro día te hablábamos de las bondades de la piña a la hora de depurar el organismo, hoy nos centramos en otro de los productos ‘detox’ por excelencia: el brócoli. Una verdura plagada de ‘virtudes’ a nivel nutritivo, por lo que su inclusión en nuestra dieta se convierte en una magnífica idea.

Te contamos cuáles son, en concreto, esas propiedades beneficiosas y lo hacemos de la mano de la asociación ‘+Brócoli’, entidad sin ánimo de lucro dedicada a divulgación y promoción del consumo de este 'súper alimento':

-El brócoli es una gran fuente de vitaminas: vitamina A, que refuerza nuestro sistema inmunológico; betacaroteno, niacina, vitamina B1, B2, B6, E, ácido fólico y vitamina C, cuyo poder antiviral nos ayuda a prevenir catarros, resfriados…

-Además, el brócoli destaca por su alto poder antioxidante, debido principalmente a los betacarotenos, que nos protegen frente a los radicales libres (causantes de los procesos de envejecimiento).

-También contiene luteína, un antioxidante importante para la salud de los ojos.

-Es una fuente muy importante de fibra (3 gramos por cada 100 de producto), capaz de ayudarnos a regular el tránsito intestinal.

-Teniendo en cuenta que el brócoli no contiene grasas y que, tal y como acabamos de decir es rico en fibra, resulta un buen aliado para saciar nuestro apetito sin elevar la cantidad de kilocalorías ingeridas por su bajo valor energético.

-Sus potentes antioxidantes ayudan al organismo a reducir la cantidad de ciertas bacterias del estómago, previniendo las infecciones del aparato digestivo.

-Además, está considerado como una de las hortalizas con efecto protector frente a diversos tipos de cáncer: pulmón, próstata, mama, endométrio, útero, y tumores relacionados con el tracto gastrointestinal. El 'Instituto Nacional del Cáncer' sugiere que podría ser un importante preventivo, responsable de impulsar ciertas enzimas que ayudan a desintoxicar el cuerpo.

-Asimismo contiene quercetina, un flavonoide que actúa como antiinflamatorio y que también parece disminuir el crecimiento de algunos tipos de cáncer, al igual que los folatos (ampliamente presentes en esta hortaliza), que protegen frente al cáncer de colon y cuello uterino.


 

ALGUNOS CONSEJOS PRÁCTICOS:

-El brócoli debe tener un color verde intenso. Si lo vas a comprar fresco, ten en cuenta que cuando empieza a amarillear indica que ha perdido vitaminas y minerales. En el caso de brócoli congelado, trasládalo en bolsas isotérmicas para conservar la cadena de frío desde el origen hasta tu hogar y mantener así todas sus propiedades.

-El brócoli fresco debe guardarse en frigorífico, preferiblemente en bolsas de plástico grandes o perforadas, si no está protegido por un film.

-Como la mayoría de verduras, el brócoli fresco no debe lavarse antes de meterlo en la nevera, ya que el exceso de humedad favorece la aparición de moho. Es aconsejable consumirlo en 3 o 5 días después de adquirirlo y en caso contrario, congelarlo.

- Si lo cocinas al vapor, 4 o 5 minutos son suficientes, pero lo haces hervido el tiempo deberá reducirse a 3 minutos. Con mayor tiempo de cocción amargará y perderá su estupendo sabor y nutrientes, especialmente la vitamina C.

-Si lo prefieres frito, no deberá sobrepasar los 2 a 3 minutos, mientras que a la plancha, requerirá 4 o 5 minutos cubierto con una tapa para que retenga el vapor.

- Pruébalo también crudo en ensaladas (bien lavado previamente), es delicioso y mantiene todos sus nutrientes. Los tallos los puedes aprovechar para la elaboración de cremas.

-Ya sea crudo o cocinado, el brócoli admite numerosos aliños pero el aceite de oliva es su mejor ‘acompañante’.

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