Compra ahora, congela y ahorra estas Navidades

Compra ahora, congela y ahorra estas Navidades

Todos los años dejamos para el último momento la compra de Navidad y los precios se ponen por las nubes. Te proponemos que te planifiques desde ya mismo y comiences a comprar y a congelar algunos alimentos. Tu bolsillo de lo agradecerá

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En muchas ocasiones ser previsor puede tener recompensa. Con la Navidad en el punto de mira y según van subiendo los precios de ciertos alimentos por diversas razones como la habitual demanda en estas fechas o los problemas de transporte y distribución a nivel mundial, adelantarse a la compra de los productos más típicos que coparán nuestas mesas navideñas es una opción más que recomendable.

Desde el pasado mes de octubre, ya se ha notado un incremento de casi un 30% en el precio de muchos de los alimentos que solemos comprar para estos días de celebración. Como es habitual, el pescado, el marisco, el cochinillo, el cordero o el capón, entre otros son los que más suben. Así que desde ¡Hola! Cocina queremos darte una serie de recomendaciones y consejos para que tu (nuestra) cesta de la compra navideña no se resienta y podamos preparar nuestras mejores recetas de Navidad y lucirnos en la mesa durante estas Fiestas. 

El marisco es, sin duda, lo que más va a subir de precio estas Navidades

Ya puedes ir pensando en tus menús de Navidad, planificando la compra, preparando tu cocina (ojo, importante) y ve haciendo hueco en la nevera. Haz una lista con las materias primas que necesitas, limpia bien el congelador para colocar de la mejor forma tu compra y, una vez que hayas decidido con antelación lo que vas a preparar en las próximas fiestas, ten en cuenta las siguientes consideraciones generales para la óptima conservación y congelación de los alimentos:

  • No sobrecargues el congelador con demasiados productos y asegúrate de que está limpio y congela perfectamente
  • No superpongas un ingrediente fresco sobre uno ya congelado
  • No introduzcas en el congelador productos que ya hayan sido previamente congelados, a menos que hayan sido cocinados
  • Pon una etiqueta en cada ingrediente especificando de qué producto se trata y la fecha de compra
  • Coloca los productos por categorías: no mezcles carnes con pescados ni mariscos y las verduras sitúalas también a parte
  • Descongélalos dentro de la misma nevera 24 horas antes de su consumo
  • Una congelación adecuada permite mantener y preservar el valor nutricional, la frescura y el sabor de los alimentos

Adelántate y compra marisco

El producto que más se encarece, especialmente la víspera de Nochebuena y Nochevieja es, sin duda, el marisco fresco. Su precio puede llegar a incrementarse más del doble y según está la cosa puede que, incluso, el triple. Pero tenemos que saber que casi todas las especies se pueden congelar, así que puedes empezar a comprarlas, teniendo la precaución de adquirirlas frescas, cocerlas y dejarlas enfriar previamente. 

Puedes comprar el marisco ultracongelado para tus recetas y ahorrarte unos buenos Euros.

Los mariscos que no te recomendamos someter a congelación nunca son los percebes y las ostras. Aunque tampoco es lo mejor, puedes congelar las almejas, las navajas y los berberechos. Aunque si lo haces, en estos 3 últimos casos, deberás congelarlos muy limpios, vivos y mejor si es al vacío, como el resto de productos (aunque también puedes usar papel film o bolsas de congelación). Puedes tenerlos en el congelador durante unos 3 meses en perfectas condiciones.

No te pierdas: Estos son los tiempos de cocción de los mariscos

En el caso de centollos, bogavantes, buey de mar o nécoras se aconseja cocerlos y envolverlos con un paño mojado con el agua de la cocción y escurrido, después recubrirlo con papel film o meterlo dentro de una bolsa de congelación. Te aguantarán dentro del congelador durante 3-4 semanas.

Si quieres congelar carabineros, cigalas, gambas, camarones o langostinos, se aconseja hacerlo en crudo, sobre todo si los vamos a comer a la plancha, aunque si les vamos a dar otros usos, también se pueden congelar una vez cocidos. Aguantan 5-6 meses.

El pescado envasado al vacío aguanta mejor el proceso de congelación. 

Elige ya tus pescados navideños

También este producto suele subir de precio cuando se acercan los días clave de la Navidad, especialmente doradas, rapes, besugos, lubinas, rodaballos, merluzas... Por eso te recomendamos comprarlos con ya, congelarlos y, así, ahorrarte un dinerillo. Si lo congelas con garantías el pescado estará perfectamente para cuando quieras cocinarlo.

Sí te recomendamos, cuando compres pescado fresco, que lo limpies bien -de escamas y de vísceras-, lo laves, lo seques y lo congeles entero o en trozos según lo vayas a preparar. Envásalo al vacío o mételo en bolsas de congelación. Es una forma, si lo haces a una temperatura de-18ºC-20ºC, de erradicar el tan temido anisakis. Todo esto, puedes pedírselo a tu pescadero de confianza que, si no tiene mucho trabajo ahora, estará encantado de ayudarte. 

Te animamos a probar especies menos populares, pero igual de buenas y a precios más bajos, como la corvina, el pez San Pedro, el virrey, la urta, el bacalao... Con ellas se pueden preparar platos espectaculares y con los que sorprenderás a tus invitados.

Compra algunas carnes de cara a tus comidas y cenas navideñas

También hay algunas carnes, como el cordero, el solomillo de ternera, el capón, la pularda o el cochinillo, que subirán sus precios de cara a los días más señalados. Pero hay otras, más económicas, a las que no hay que renunciar porque podemos hacer con ellas elaboraciones deliciosas, a la altura de cualquiera hecha con las que se consideran más 'lujosas'. Nos referimos al cerdo, el pollo, el pavo y algunas carnes de caza.

Algunas carnes, como este cochinillo, puedes envasarlas ya con aceite, hierbas, verduras y especias para luego cocinarlas. 

Cualquier carne fresca se puede congelar y es un producto que aguanta más tiempo las temperaturas mínimas. Lo que no te recomendamos es congelar carnes secas -embutidos, fiambres o salazones- porque se secarían en exceso. De la misma manera, sí te aconssejamos preparar algunos guisos de carne con antelación y congelarlos, te solucionarán más de una comida en esos días tan atareados y podrás pasar más tiempo disfrutando de los tuyos.

Para congelar carnes frescas, lo ideal es quitarles el exceso de grasa, trocearlas (a no ser que se traten de piezas como el cordero, el cochinillo, el pato, algunas aves… que podemos mantenerlas enteras), envolverlas, en pequeñas cantidades, con papel film, envasarlas al vacío o meterlas dentro de bolsas herméticas. Para descongelarlas, lo mejor es dejarlas en la nevera y utilizarlas en cuanto se descongelen, nunca un tiempo superior a 24 horas.

Metemos dentro de este apartado el foie, que también es un producto que se encarece bastante en Navidad. Puedes comprarlo ahora fresco, envasarlo al vacío y congelarlo hasta los días de tus compromisos navideños.

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