Rosquillas de Semana Santa: ¿cómo hacer que resulten un poco más ligeras?

Rosquillas de Semana Santa: ¿cómo hacer que resulten un poco más ligeras?

Os mostramos la receta más clásica y otra alternativa menos calórica para cuya preparación usaremos el horno en lugar de la sartén

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Hacer unas rosquillas caseras siempre se convierte en un buen plan. No obstante, hay algunas épocas del año en las que parece que ‘el cuerpo nos pide dulce’ de forma más acusada. Y, por supuesto, Semana Santa es una de ellas, con sus célebres torrijas como postre ‘estrella’. Pero el recetario goloso asociado a estas fiestas va mucho más allá; leche frita, buñuelos, pestiños, arroz con leche…. Recetas llenas de tradición entre las que no faltan, por supuesto, las mencionadas rosquillas.

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Con un sabor inconfundible, el origen de este producto se sitúa en el Imperio Romano, que rápidamente lo exportó a todas las ciudades que estaban bajo su dominio, adquiriendo en cada una de ellas una tradición propia.

En España, las de anís gozan de especial popularidad. Un poco más abajo os daremos el ‘paso a paso’ para prepararlas, y os mostraremos también algunas versiones (entre ellas, una alternativa para que este rico dulce resulte algo menos calórico). Pero primero, vamos algunos tips a tener en cuenta para la elaboración de las rosquillas clásicas.

Tips a tener en cuenta para hacer rosquillas

  • Su masa puede ser elaborada con muchos ingredientes diferentes y de ello depende su textura: desde las que se asimilan a un bizcocho hasta las que son de tipo hojaldrada o las que tienen una consistencia más dura. Sin embargo, los básicos son fáciles de conseguir: harina, leche, aceite y azúcar.
  • Busca una masa elástica, pero no demasiado blanda. En este caso, agrega un poco más de harina.
  • Hay que utilizar una sartén honda o, en su defecto, una cazuela.
  • El truco para hacerlas bien es que el aceite que utilizamos para freírlas debe estar muy caliente, pero sin que llegue a quemarse (es decir, que no salga humo de la sartén o cazuela). Debemos mantener esa temperatura para que se hagan por el interior y el exterior.
  • No dejar de darles vueltas con una espumadera para que se doren por todos sus lados.
  • Deben escurrir, sí o sí, sobre un papel absorbente un tiempo, porque saldrán con exceso de tiempo.
  • Suelen decorarse con un glaseado de azúcar y canela. Para ello, puedes humedecer su superficie con un poco de agua. Así conseguirás que esta mezcla se adhiera mejor.

LA RECETA CLÁSICA Y DOS VARIANTES

A continuación, os mostramos el paso a paso para elaborar la receta tradicional, y un par de alternativas: la primera gustará mucho a los fans de los frutos secos y la segunda a quienes desean disfrutar de unas rosquillas algo menos contundentes y energéticas. Para acceder al modo de elaboración solo tienes que pulsar sobre las imágenes. 

Paso a paso: rosquillas clásicas de anís

Un poco de naranja y limón, junto al anís dulce y el azúcar, son los cuatro ingredientes que se añaden a la masa para hablar de nuestras rosquillas más clásicas. 

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Paso a paso: rosquillas de naranja y nueces

Inspirada en la receta de toda la vida, estas rosquillas incluyen dos ingredientes que le darán un toque diferente y muy rico: zumo de naranja y unas nueces bien picadas.

Paso a paso: rosquillas al horno

Aunque la manera más clásica de preparar las rosquillas es, como hemos visto, freírlas en una sartén, podemos también hacerlas al horno. No es que de pronto se conviertan en una receta light, pero este método de elaboración sí que ayudará a restar calorías, dado que evitaremos la fritura.

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