Compra ahora, congela y ahorra esta Navidad

Compra ahora, congela y ahorra esta Navidad

Todos los años dejamos para el último momento la compra de Navidad y los precios se ponen por las nubes. Este año, en el que todo será diferente, te proponemos que te planifiques desde ya mismo y comiences a comprar y a congelar algunos alimentos. Tu bolsillo de lo agradecerá.

Por

Puedes, incluso, pensar ya en los menús, o al menos en algunos de los platos principales, que vas a elaborar en los días clave de Navidad e ir haciendo hueco en la nevera. Haz una lista con las materias primas que necesitas, limpia bien el congelador para colocar de la mejor forma tu compra y, una vez que hayas decidido con antelación lo que vas a preparar en las próximas fiestas, ten en cuenta las siguientes consideraciones generales para la óptima conservación y congelación de los alimentos:

  • No sobrecargues el congelador con demasiados productos y asegúrate de que está limpio y congela perfectamente
  • No superpongas un ingrediente fresco sobre uno ya congelado
  • No introduzcas en el congelador productos que ya hayan sido previamente congelados, a menos que hayan sido cocinados
  • Pon una etiqueta en cada ingrediente especificando de qué producto se trata y la fecha de compra
  • Coloca los productos por categorías: no mezcles carnes con pescados ni mariscos y las verduras sitúalas también a parte
  • Descongélalos dentro de la misma nevera 24 horas antes de su consumo
  • Una congelación adecuada permite mantener y preservar el valor nutricional, la frescura y el sabor de los alimentos

Adelántate y compra marisco

El producto que más se encarece, especialmente la víspera de Nochebuena y Nochevieja es, sin duda, el marisco fresco. Su precio puede llegar a incrementarse más del doble e, incluso, el triple. Pero tenemos que saber que casi todas las especies se pueden congelar, así que puedes empezar a comprarlas, teniendo la precaución de adquirirlas frescas, cocerlas y dejarlas enfriar previamente. 

VER GALERÍA

Los mariscos que no te recomendamos someter a congelación nunca son los percebes y las ostras, tampoco las almejas, las navajas y los berberechos. Aunque si lo haces, en estos 3 últimos casos, deberás congelarlos muy limpios, vivos y mejor si es al vacío, como el resto de productos (aunque también puedes usar papel film o bolsas de congelación). Puedes tenerlos en el congelador durante unos 3 meses en perfectas condiciones.

Más: Estos son los tiempos de cocción de los mariscos

En el caso de centollos, bogavantes, buey de mar o nécoras se aconseja cocerlos y envolverlos con un paño mojado con el agua de la cocción y escurrido, después recubrirlo con papel film o meterlo dentro de una bolsa de congelación. Te aguantarán dentro del congelador durante 3-4 semanas.

Si quieres congelar carabineros, cigalas, gambas, camarones o langostinos, se aconseja hacerlo en crudo, sobre todo si los vamos a comer a la plancha, aunque si les vamos a dar otros usos, también se pueden congelar una vez cocidos. Aguantan 5-6 meses.

Elige ya tus pescados navideños

También este producto suele subir de precio cuando se acercan los días clave de la Navidad, especialmente doradas, rapes, besugos, lubinas, rodaballos, merluzas... Y también podrás comprarlos con anterioridad, congelarlos y, así, ahorrarte un dinerillo.

VER GALERÍA

Sí te recomendamos, cuando compres pescado fresco, que lo limpies bien -de escamas y de vísceras-, lo laves, lo seques y lo congeles entero o en trozos según lo vayas a preparar. Envásalo al vacío o mételo en bolsas de congelación. Es una forma, si lo haces a una temperatura de-18ºC-20ºC, de erradicar el tan temido anisakis. Todo esto, puedes pedírselo a tu pescadero de confianza que, si no tiene mucho trabajo ahora, estará encantado de ayudarte. 

Te animamos a probar especies menos populares, pero igual de buenas y a precios más bajos, como la corvina, el pez San Pedro, la urta, el bacalao... Con ellas se pueden preparar platos espectaculares y con los que sorprenderás a tus invitados.

Compra algunas carnes de cara a tus comidas y cenas navideñas

También hay algunas carnes, como el cordero, el solomillo de ternera, el capón, la pularda o el cochinillo, que subirán sus precios de cara a los días más señalados. Pero hay otras, más económicas, a las que no hay que renunciar porque podemos hacer con ellas elaboraciones deliciosas, a la altura de cualquiera hecha con las que se consideran más 'lujosas'. Nos referimos al cerdo, el pollo, el pavo y algunas carnes de caza.

Cualquier carne fresca se puede congelar y es un producto que aguanta más tiempo las temperaturas mínimas. Lo que no te recomendamos es congelar carnes secas -embutidos, fiambres o salazones- porque se secarían en exceso. De la misma manera, sí te aconssejamos preparar algunos guisos de carne con antelación y congelarlos, te solucionarán más de una comida en esos días tan atareados y podrás pasar más tiempo disfrutando de los tuyos.

VER GALERÍA

Para congelar carnes frescas, lo ideal es quitarles la grasa, trocearlas (a no ser que se traten de piezas como el cordero, el cochinillo, algunas aves… que podemos mantenerlas enteras), envolverlas, en pequeñas cantidades, con papel film, envasarlas al vacío o meterlas dentro de bolsas herméticas. Para descongelarlas, lo mejor es dejarlas en la nevera y utilizarlas en cuanto se descongelen, nunca un tiempo superior a 24 horas.

Metemos dentro de este apartado el foie, que también es un producto que se encarece bastante en Navidad. Puedes comprarlo ahora fresco, envasarlo al vacío y congelarlo hasta los días de tus compromisos navideños.

Coge ideas para esta Navidad con todas nuestras recetas

Este y muchos más trucos y recetas top, en tu mail cada semana si te suscribes a nuestra newsletter de COCINA aquí.