Planes con sabor: Comer, beber y relajarse en cuatro templos del enoturismo

Planes con sabor: Comer, beber y relajarse en cuatro templos del enoturismo

La pasión y el buen hacer de nuestro país por la enología hace tiempo que traspasó los límites de los viñedos para dar lugar a auténticos templos vinícolas en forma de hotel donde alojarse y vivir una estancia con sabor a vino. Hoy brindamos en algunos de ellos.

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Contentos están, y no es para menos, en el Hotel Abadía Retuerta LeDomaine (www.ledomaine.es) desde que uno de los medios de comunicación más importantes del mundo, The New York Times, lo nombrara en uno de sus artículos como “uno de los 10 Hoteles en Europa que te hacen sentir como en casa”. En realidad no nos hace falta cruzar el charco para que alguien nos lo diga. En hola.com sabemos muy bien que este precioso hotel situado a 30 kilómetros de la ciudad de Valladolid, en plena Ribera del Duero, es uno de los templos enológicos más importantes y bonitos que tenemos en España. Según declaraciones de Andrés Araya, Director General de Abadía Retuerta LeDomaine: “no fue fácil competir con los mejores hoteles de Europa, quienes querían estar en esta publicación, solo 10 lo lograron. Es un reconocimiento que también queremos compartir con Valladolid, ya que significa un posicionamiento como destino turístico internacional”.

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Abadía Retuerta LeDomaine se inauguró en 2012 tras una exhaustiva restauración, que con sensibilidad e imaginación recuperó la finca para el siglo XXI y se hizo acreedora del premio Europa Nostra de la Unión Europea por la conservación del patrimonio cultural. Hoy este hotel, impregnado en historia, tradición y vino, ofrece a sus huéspedes la hospitalidad más sofisticada de hoy en día. El viaje a la abadía medieval y a la finca de LeDomaine es una magnífica experiencia que recorre su historia inmemorial, imponente arquitectura, ambiente majestuoso, oferta culinaria, sus reconocidos viñedos y sus 22 habitaciones de lujo. Todo, rodeando al verdadero corazón del hotel, su bodega. Su restaurante, Refectorio, ha sido galardonado con una estrella Michelin, y ya cuentan los días para la próxima apertura del nuevo spa, el Santuario LeDomaine.

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“Una joya entre viñedos”, así es como ha sido catalogado el Hotel Marqués de Riscal (www.hotel-marquesderiscal.com), ubicado en el corazón de las bodegas de los Vinos de los Herederos del Marqués de Riscal, situadas en Elciego, un pequeño pueblo de la Rioja Alavesa. Diseñado por Frank O. Gehry, uno de los principales arquitectos a nivel mundial y autor de obras tan importantes como el Museo Guggenheim de Bilbao, el hotel conjuga la tradición vitivinícola más arraigada con el vanguardismo, el lujo y la tecnología más avanzada del siglo XXI.

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Ideal para desconectar de la vida urbana, este hotel ofrece todo un mundo de sensaciones y sabores imposibles de encontrar de manera conjunta en otro lugar: restaurante de lujo, un bistró, una vinoteca, un lounge con biblioteca y chimenea, y tratamientos de belleza y vinoterapia. Merecen especial mención las vistas que se pueden disfrutar desde el mirador del lounge, lo mejor de dos regiones, hacia un lado La Rioja y hacia el otro el País Vasco. Dos mundos: el del vino y el de la gastronomía, ambos del más alto nivel, confluyen en este punto exacto. Para comprobarlo, nada mejor que hacerlo en el restaurante gastronómico del hotel, galardonado con una estrella Michelin, se puede degustar auténtica cocina de autor firmada por el cocinero riojano Francis Paniego.


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El Hotel Marqués de Riscal está situado en una de las más antiguas y exclusivas bodegas de La Rioja, formando parte de un ambicioso proyecto denominado La Ciudad del Vino: un complejo dedicado a la elaboración, cuidado y estudio de esta bebida milenaria, que ofrece la posibilidad de disfrutar en su esencia más pura y natural de todo lo que el mundo de la enología y sus gentes representan.

En Cataluña, el Hotel Peralada Wine & Spa & Golf (www.hotelperalada.com/), ubicado en la provincia de Girona, emerge orgulloso en mitad del Alt Empordà como uno de los destinos más populares donde practicar enoturismo, dormir bien y comer aún mejor.

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Con una enorme tradición vinícola, iniciada ya en siglo XIV por los frailes carmelitas, Peralada es sinónimo de buen vino; los caldos que aquí se elaboran, aprovechando la heterogeneidad de los suelos y el excepcional clima que ofrece la zona, cuentan gozan de merecida fama.

Vista, gusto, olfato, tacto… la propuesta del Hotel Peralada Wine & Spa & Golf es toda una provocación para los sentidos que obtiene su máximo apogeo en su delicado spa, un santuario de la relajación nacido de las múltiples propiedades del vino. Se puede comer y beber bien en cualquiera de sus dos restaurantes, Masía Peralada y Bistro 19, y de sus dos bares, Wine bar y Garden bar, donde degustar platos como el ‘meloso de ternera a baja cocción con manzana al horno y Moscatel’ o el ‘Bogavante asado a las finas hierbas con foie poêlé y vinagreta de hortalizas de temporada’. Si la oferta no fuera suficiente –que lo es-, siempre se puede apostar por hacer un poco de deporte en su reputado campo de golf de 18 hoyos y Par 71, uno de los mejores rincones de la Costa Brava.

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Y continuando con el patrón de oferta enológica, dirigimos ahora nuestros pasos hasta la provincia de Cuenca para hacer parada en Finca la Estacada (www.fincalaestacada.com). Aquí también se puede encontrar justo lo que buscábamos: hotel, bodega, spa y buena mesa. La calidez de la Malbec, la amabilidad de la Tempranillo, la untuosidad de la Syrah, o la armonía de la Chardonnay, son las notas predominantes en las habitaciones, que llevan los nombres de algunas de estas uvas tan populares. Por supuesto, el hotel está situado junto a la bodega, todo pensado para poder realizar catas de vino y visitas guiadas de la misma, así como diferentes actividades, como paseos a caballo por los viñedos.

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En su restaurante, donde priman los espacios amplios y luminosos gracias a sus bóvedas y a sus grandes ventanales desde donde disfrutar de un paisaje repleto de viñedos, se pueden catar –además de sus ricos vinos-, platos como las ‘Gachas manchegas con guarnición de: setas, tocino, morcilla y chorizo’ o el ‘Cochinillo asado tradicional’, haciendo honor a lo mejor de la gastronomía de Castilla-La Mancha. Para viajeros estresados, en Finca la Estacada también se puede encontrar un buen rincón donde relajarse; más de 160m² de instalaciones dedicadas al relax que te proporciona la vinoterapia.