Cocina práctica: trucos y consejos para sacar el máximo partido a las alcachofas

Esta verdura encuentra en los meses de primavera su mejor momento para el consumo

por hola.com

Ya nos contaba ayer en su entrevista el chef Fernando del Cerro que la primavera es una de las mejores épocas del año para disfrutar del sabor de las alcachofas. Una verdura cuyos orígenes se remontan al siglo IX. Se piensa que fueron los árabes quienes comenzaron a cultivarlas y que fueron introducidas en Europa a través de Italia. Desde entonces hasta hoy, estas saludables verduras han formado parte de nuestra dieta.



En España, su cultivo y comercialización tiene una gran importancia económica, sobre todo en las provincias de Alicante, Castellón, Murcia, Tarragona y Navarra. Y es la enorme variedad en lo que se refiere a las formas de presentación (frescas, enlatadas, congeladas, deshidratadas) lo que ha conseguido en gran medida su buena aceptación entre los consumidores.

GRAN ‘ALIADA’ DE LA SALUD

Una de las cualidadades más importantes de las alcachofas es la gran cantidad de beneficios que su consumo reporta al organismo. Además de ser digestiva, esta verdura es altamente diurética y muy rica en minerales, vitaminas y fibra. Por otro lado, su bajo contenido en calorías hace que sea especialmente aconsejable en dietas adelgazantes.

ALGUNOS TRUCOS Y CONSEJOS

  • A la hora de elegirlas hay que procurar que estén firmes y con las hojas bien apretadas, ya que si están abiertas querrá decir que están pasadas.
  • Para conservarlas en casa, si no las vas a utilizar en seguida, puedes introducirlas en un baño de agua fría con limón, vinagre o perejil, que son antioxidantes naturales.
  • Si quieres conservar perfectamente su forma, átalas con un poquito de cuerda fina alrededor de las hojas.
  • Recuerda que una vez cocidas no se pueden conservar más de cuarenta y ocho horas. Pasado este tiempo pueden ser tóxicas.
  • Si utilizas alcachofas de lata, lo mejor es aclararlas con agua hirviendo antes de prepararlas, así no tendrán ese regusto tan característico.
  • Se pueden congelar una vez cocidas para evitar que pierdan su bonito color verde. En ese caso, añade al agua de la cocción un poco de zumo de limón.
  • Si en una preparación sólo vas a utilizar los fondos, no tires las hojas; puedes ponerlas en forma de flor en un plato y servirlas con una vinagreta con una cucharadita de mostaza mezclada en ella. Estarán muy sabrosas.
  • A la hora de pelarlas: desecha las hojas exteriores hasta la tercera capa. El cuchillo deberá ir en paralelo al corazón de la alcachofa. Pela el tallo, corta la parte inferior para sacar la parte más verde y separa el tallo que ya has marcado. Por último, vacía la alcachofa de su parte fibrosa.

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