'Oktoberfest': una magnífica oportunidad para descubrir la cocina alemana

Hacemos un pequeño recorrido por los platos y productos más emblemáticos de las despensas bávaras

Por hola.com

El mundo tiene estos días la vista puesta en Alemania (más de lo habitual, si cabe) por dos motivos bien distintos; por un lado, sus recién celebradas elecciones generales y, por otro (bastante más lúdico y ‘amable’) la fiesta del ‘Oktoberfest’, cuya presente edición acoge la ciudad de Múnich desde el pasado sábado y hasta el próximo 6 de octubre.



Algunas instantáneas de la presente edición del 'Oktoberfest'



Y como ya te hemos contado en otras ocasiones el origen de esta peculiar celebración, que atrae cada año a miles de turistas venidos de medio planeta, hoy queremos aprovechar su puesta en escena para hacer un pequeño recorrido por la cocina típica alemana y sus productos más emblemáticos:

  • Es más que evidente que las salchichas (wurst) desempeñan un importante papel en la cultura culinaria de Alemania. Las hay de sabor más suave, que son las que provienen de Frankfurt; asadas, como las preparan en Nuremberg; o blancas, más típicas de la zona de Baviera. Sea como sea, es un alimento que suele estar muy presente tanto en las mesas particulares como en las de los restaurantes.
  • En general, los platos suelen ser bastante abundantes y, sobre todo, energéticos. Esto no quiere decir que no vayamos a encontrar recetas elaboradas con verduras. Las ensaladas también están presentes en la cocina, pero preparadas con pasta o patata y condimentadas con carne, embutidos y las siempre presentes salchichas.
  • Respecto a las carnes, son típicas las chuletas de cordero, el famoso codillo, las manos de cerdo, las albóndigas y unos pequeños filetes de carne picada a los que llaman frikadellen.



    Salchichas, cerveza, pastel de manzana y chucrut,
    cuatro 'clásicos' de la cocina alemana


  • El pescado también cumple un importante papel en la dieta alemana. Les gusta mucho tomarlo ahumado o acompañado de salsas de yogur o nata. Los arenques están entre sus preferidos, pero también disfrutan mucho con el rape y la trucha.
  • Es muy habitual que estos platos principales vengan acompañados por una guarnición: un poco de ensalada alemana, chucrut, patatas fritas o cocidas (las omnipresentes kartoffel) o quizá un poco de verdura.
  • Los postres también son muy especiales y ‘contundentes’ en Alemania. El más conocido es el pastel de manzana, apfelstrudel, que podrás encontrar en prácticamente cualquier establecimiento.
  • En el apartado de las bebidas, la cerveza es, como cabía esperar, la reina de las mesas en cualquier localidad alemana. El primer paso es aprender a pedirla. Con sólo decir Ein bier, bitte, en seguida serás servido. Los tipos son muy diversos, pero los más comunes son la altbier, un poco amarga y con alto contenido en lúpulo; las märzen, starkbier, bockbier y doppelbock, que tienen gran cantidad de malta; la pilsener, fuerte y también con sabor a lúpulo; y la wiessbier, entre otras, que se elabora con granos de trigo y es muy ligera.
  • Alemania es famosa también por sus excelentes vinos blancos; destacan los del valle del Rin (Rheingau). Se puede tomar un vino seco o troken, semiseco o halbtroken y süss, dulce.
  • Y si no se tiene mucho tiempo para comer, lo ideal es acercarse a un imbiss (puestos callejeros), y probar la típica bratwurst (bocadillo de salchicha asada con distintas salsas). ¡Una verdadera delicia!