¿Sabrías identificar un jamón ibérico a primera vista?

Te proponemos diez pequeños trucos y consejos para conseguirlo

por hola.com

Alimento estrella de las mesas navideñas, el jamón ibérico constituye un ingrediente ‘gourmet’ al que muy pocos paladares pueden resistirse. Pero... ¿cómo identificarlo del resto de productos similares a la hora de comprarlo? He aquí algunas claves:


A SIMPLE VISTA:

1. Los jamones ibéricos son largos y estilizados.

2. La caña del jamón ibérico es fina y la pezuña suele ser negra, aunque a veces puede presentar pequeñas manchas o vetas blanquecinas.

3. Su grasa exterior, con arrugas superficiales, es amarillenta y debe ceder a la presión con los dedos. En la parte de la de la piel o cuero debe apreciarse un corte en forma de 'V'.

4. El etiquetado del jamón ibérico es distinto al resto de jamones y responde a la norma RD 14691/2007.

5. En la etiqueta deben aparecer designaciones que aludan al tipo de raza (ibérico o ibérico puro) y al terminado de calidad (de bellota, de recebo, de cebo de campo o de cebo).

EN LA LONCHA:

1. ASPECTO: La carne es poco fibrosa, de color rojo intenso y brillante. Destaca la infiltración de grasa entre las fibras musculares (vetado) y su jugosidad.

2. OLOR: Agradable, intenso y persistente.

3. TEXTURA: La grasa de la zona interior es blanca, pudiendo presentar tonos ligeramente rosados o amarillos. Debe ser blanda, fluida y muy jugosa.

4. SABOR: En el paladar resulta poco salado y muy untoso. No se deben apreciar toques amargos.

5. AROMA: Se pueden apreciar matices a frutos secos junto a notas de curado, tostado y hasta de azúcar quemado.

Activa las alertas de ¡HOLA! y entérate de todo antes que nadie