Tres mentiras sobre el fitness

Por Estefanía Arnaldo

by hola.com Hay mitos que por mucho que los entrenadores intentemos desmentir, se quedan en la cultura general, como una verdad incuestionable. Sin embargo, en hola.com estamos decididos a acabar con esos mitos, que, además de inciertos en su contenido, son desmotivadores en el fondo.

1-La grasa se quema a partir de los 30 minutos.
¿Qué significa esto? ¿Hasta los 30 minutos el ejercicio no sirve de nada? Menos mal que es un mito, y por tanto falso. Imagina que todas esas palizas que te has pegado de media de hora cayesen en saco roto.
El mito dice que hasta que no se acaban las reservas de glucógeno en tu organismo no se empiezan a quemar las grasas y que esto ocurre más o menos a los 30 minutos de haber empezado. Sin embargo tu cuerpo está quemando energía desde el primer hasta el último momento, por lo tanto está restando calorías, lo que sin duda alguna, va a provocar que elimines más grasa que si te quedas en el sofá.

2-Las pesas ponen cachas.
Los entrenadores hemos escuchado muchas veces aquello de “quiero venir dos días al gimnasio, haré 30 minutos de ejercicio, pero no quiero ponerme como una culturista”
Claro, si relacionamos el gimnasio con el músculo es normal que tengamos miedo, pero si empezamos a relacionarlo con la firmeza muscular y la salud, enseguida cambiará nuestra percepción de las pesas.
Las culturistas entrenan, por lo menos, cuatro horas al día, además de que se gastan un dineral en proteínas y otras sustancias. Es imposible, de manera natural, que cualquiera se ponga como ellas por casualidad y sin quererlo, hay demasiado esfuerzo detrás de su aspecto.
Haz ejercicio, y verás lo bien te encuentras, más dura y joven.

3-Quema de grasa localizada
El mito dice que si quieres quitar la grasa de una zona, tienes que trabajar mucho esa zona. Y aunque parezca que tenga sentido, no es así. Cuando el cuerpo, necesita energía de sus reservas, recurre a la grasa de todo el organismo y no a la de una zona concreta, así que a la hora de eliminar grasa tenemos que pensar en el conjunto del organismo no de una zona. El trabajo de una zona concreta, como puede ser el glúteo o el abdomen, lo que va a hacer es mejorar la musculatura de esa zona, pero no va a reducir la capa de grasa que lo recubre.

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