Se lleva la piel bronceada

Los autobronceadores y los polvos terracota se convierten en aliados indispensables con la llegada del buen tiempo

por hola.com

Conocer la multitud de efectos negativos que los rayos solares tienen sobre la piel ha contribuido a que el "moreno carbón" haya dejado de estar de moda. Ese color torrefacto tan propio de los años 70 y 80 ha dejado paso a la prudencia, y la palidez se ha convertido en una declaración estética perfectamente aceptable.

Sin embargo, en los últimos tiempos se observa una vuelta a las pieles bronceadas. Famosas como Gisele Bündchen, Geri Halliwell, Jennifer López, Elsa Benítez o Britney Spears lucen ahora siempre un suave color canela de pies a cabeza. ¿Quiere eso decir que hay que lanzarse de cabeza a las cabinas de rayos UVA para estar a la moda? ¡En absoluto! El bronceado es pan para hoy y arrugas y flacidez para mañana. Eso, en el mejor de los casos. En el peor, se paga con cáncer de piel.

El secreto del color miel de las famosas son las cremas autobronceador. Estos productos reaccionan con los aminoácidos presentes en la capa córnea de la piel y resultan absolutamente inocuos. Lo más importante es conseguir una aplicación uniforme para evitar que el color quede a manchas, algo que a veces requiere un poco de práctica.

En los institutos de belleza ofrecen completos tratamientos de exfoliación más autobronceador, lo que asegura un resultado impecable de pies a cabeza, ¡espalda incluida!

Además, la mejor forma de iluminar el rostro es usar cosméticos de efecto bronceado, sean en forma compacta (polvos terracota); fluido (geles solares) o en barra, como los sticks. Se aplican sólo en las áreas más altas del rostro: centro de la frente, puente de la nariz, pómulos y mentón, y se pueden usar tanto solos como sobre la base de maquillaje. Lo importante es ser sutil y no intentar oscurecer todo el rostro, sino sólo darle un aire de "buena cara", un aspecto fresco y lozano.

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