El truco de Taylor Swift para no saltarse nunca el entrenamiento

Desde su vuelta a los escenarios, la cantante se toma muy en serio el ejercicio físico y así es como se asegura de que la pereza no pueda con ella

Por Mariana Chacón

Para entrenar a diario se necesita contar con grandes dosis de disciplina, porque, si no, siempre se encuentra alguna excusa para posponer la cita con el fitness para otro día. Para aquellas que no posean este don de serie, Taylor Swift ha conseguido hacer que el entrenamiento se transforme en algo divertido al elegir ejercicios que, además de fortalecer los músculos y quemar grasa, no resulten monótonos: la danza y el hiking. La primera disciplina la practica siguiendo el método Body by Simone creado por la bailarina profesional de ballet Simone de La Rue. En cuanto al hiking o senderismo, su fórmula para que sea realmente divertido es rodearse de amigos, como muestra en un reciente vídeo de Instagram. En él hace una aparición estelar su íntimo y compañero de profesión, Ed Sheeran, quien se apunta con la joven a practicar este ejercicio cardio

Porque, de hecho, encontrar un compañero para entrenar es un truco infalible para no saltarse el entrenamiento, más si entre ambos se crea una competitividad sana con la que animarse a mejorar. Otra de las ventajas consiste en poder hacer ejercicios en pareja, la manera de ponerse en forma que rompe por completo con la posible monotonía de las máquinas de gimnasio. En cuanto a la disciplina que elige Taylor, el senderismo, es una opción perfecta para disfrutar de paisajes al aire libre y en compañía mientras se ejercita el cuerpo.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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Pero aunque sea un deporte a medida para disfrutarlo acompañada, los expertos avisan de que factores como el tiempo que duran los paseos y la velocidad a la que se camina son cruciales para que el senderismo sea realmente efectivo. En lo que a duración se refiere, unos 30 minutos diarios de lunes a viernes -o 150 semanales- son los que se necesitarían para notar un impacto en la forma física y, por supuesto, hay que concienciarse de que se trata de un entrenamiento, por lo que forzar el ritmo para activar los procesos metabólicos con los que se comienza a quemar grasa resulta fundamental. En el momento en el que las caminatas comiencen a resultar más sencillas de completar, es hora de aumentar ligeramente el tiempo del paseo y de aumentar la velocidad mientras se disfruta de un bonito paisaje en compañía.