Una primavera ¡repleta de energía!

Recomendaciones para plantar cara a la astenia primaveral

por hola.com

Más horas de luz, poco a poco suben las temperaturas, las plantas florecen... Ya está aquí la primavera, que, paradójicamente para muchos, no es sinónimo de optimismo y de alegría. Más bien al contrario, son muchos los que manifiestan decaimiento, irritabilidad, cansancio prolongado... Si tiene estos síntomas, los expertos coinciden en que, tal vez, esté usted pasando por un episodio de astenia primaveral, uno de los efectos colaterales de la nueva estación recién estrenada. La Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) afirma que la subida de las temperaturas y el incremento de horas de luz provocan en muchas personas alteraciones físicas y del estado de ánimo. Somnolencia, irritabilidad, cansancio y apatía son los síntomas más frecuentes asociados a la astenia primaveral, que suele ser más frecuente entre pacientes de 20 a 50 años. Pero no hay que asustarse, pues se trata de un trastorno leve que suele remitir en menos de dos semanas.

"Es frecuente que durante estos meses de primavera acudan a la consulta personas con estas molestias, adolescentes con mareos y trastornos del sueño, que están muy relacionados con los exámenes que tienen lugar a finales de primavera. También es posible que en algunos casos sea un síntoma más de un cuadro alérgico, tan frecuentes en esta época del año", explica el doctor Enric Aragonés.

Pero, ¿qué es exactamente la astenia? Los expertos la definen como la falta de fuerzas o decaimiento caracterizada por una sensación de cansancio, fatiga física y psíquica, bajo tono vital y apatía. La fatiga intelectual, la dificultad de concentración y los trastornos del sueño, la memoria y del apetito son otras de las molestias asociadas a este estado. En la mayoría de los casos, se trata de un síntoma aislado y transitorio que no responde a un motivo concreto y que incluso puede ser la respuesta del organismo al estrés o al sobreesfuerzo físico o intelectual.

¿Cómo aliviarla?"Ante todo", recomienda el doctor Aragonés, "si se está cansado se debe descansar e intentar mantener o mejorar los hábitos de vida". Aun así, dan una serie de sencillas medidas para aliviar las molestias que conlleva:

  • Dormir bien, fundamental. El sueño debe ser reparador y es conveniente dormir al menos 8 horas. Las cenas deben se ligeras y se tomarán al menos dos horas antes de acostarse, para que la digestión no interfiera en el sueño.
  • Realizar ejercicio físico moderado. Se recomienda de media a una hora de ejercicio diario para liberar endorfinas. Pasear, nadar, bailar, montar en bicicleta o hacer yoga son opciones al alcance de todos.
  • Seguir una dieta equilibrada y variada. Rica en frutas y verduras, que se pueden combinar con arroz, pasta, legumbres y patatas, o acompañar a los platos con carne, pescado y huevos. Hay que recalcar, una vez más, que es importante no saltarse el desayuno, que debe ser completo para que aporte la energía suficiente para mantener el ritmo de la mañana. En ocasiones, según precisan las doctoras Josefina Royo y Amparo M. Riquelme, del Instituto Médico Láser, son interesantes los complejos vitamínicos, como mecanismo de refuerzo, eso sí, siempre con recomendación médica.
  • Las comidas, a su hora. Se recomienda repartirlas en cinco tomas si pasan más de cuatro horas de una a otra. Entre horas es mejor consumir alimentos ricos en vitaminas y minerales como frutas, zumos de hortalizas o yogures.
  • Evitar sustancias estimulantes. Intente no abusar del alcohol, el tabaco y las bebidas excitantes, como el café y el té, que pueden sustituirse por infusiones o equivalentes sin cafeína.
  • El agua, un buen aliado. Hay que consumir una cantidad suficiente de agua al día, ya que favorece la función renal e intestinal. Disponer de una botella de agua en un lugar fresco y visible es la mejor forma de obligarse a tomar la cantidad necesaria. Siempre se puede sustituir o complementar con infusiones, zumos y caldos.
  • Los descansos, necesarios. Siempre que sea posible, es bueno hacer pequeños descansos de cinco minutos cada hora durante la jornada laboral para que ésta se desarrolle de una forma más relajada.
  • Al aire libre, mejor. Es una buena idea prolongar la actividad en el exterior mientras dure la luz solar, para facilitar la adaptación a la estación, así como tomar el aire y el sol. Hay que aprovechar las horas de luz natural para salir, lo que potenciará el optimismo.
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