Prolongar el verano con pequeños placeres

La siesta, los beneficios del agua o el tiempo de relax no deben olvidarse con la llegada del otoño

por hola.com

¡Qué lejos quedan ya las vacaciones para algunos! Pero la vuelta a la rutina no tiene por qué significar el abandono de algunas costumbres que hacen del estío un tiempo mucho más agradable. Cuando ya queda poco para que llegue el otoño, ¿por qué no prueba a prolongar esos pequeños placeres?

  • Tomarse tiempo para el relax.
    A falta de vacaciones, a veces bastan 15 minutos de silencio y de aislamiento para recuperar la calma.
  • Mover el cuerpo.
    En verano hacemos más ejercicio y dejamos de lado nuestros hábitos más sedentarios. Juegos con los más pequeños, paseos por la playa, partidos de volley en la arena, algunos largos extra en la piscina… ¿Por qué abandonar tan buenas costumbres al volver a la rutina? Para aportarle ese extra de actividad a su vida diaria puede adoptar medidas tan obvias como realizar a pie los trayectos cortos, olvidarse del ascensor de vez en cuando, salir a bailar…
  • Gozar de los beneficios del agua.
    La natación es una espléndida manera de mantenerse en forma y controlar el peso. ¡También cuando llega el frío!
  • Encontrar espacio para la siesta.
    Sabemos que a veces es imposible, pero vale la pena intentar encontrar un hueco para esa cabezadita de 20 minutos. Si todos los médicos coinciden en que la siesta es muy sana, por algo será, ¿no?
  • Lucir una piel de seda.
    Los productos exfoliantes son el camino más corto para llegar a tener un cuerpo suave: bastan de 10 a 15 minutos de peeling a la semana para eliminar células muertas e impurezas.
  • Beber agua fresca.
    Con el descenso de las temperaturas, disminuye la sensación de sed y limitamos la ingesta de agua; y, con ello, los múltiples beneficios que derivan de tomar al menos dos litros diarios de tan sano líquido.

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