Las apariencias engañan... incluso en cosmética

Muchos productos de belleza se esconden detrás de envases que recuerdan a otros objetos

por hola.com

Las cosas no son lo que parecen. Pese a que se trata de una frase tópica y manida, en no pocas ocasiones se convierte en cierta. La prueba más clara puede tenerla usted en su propio tocador. ¿Realmente el jabón exfoliante que usa se asemeja a una pastilla de jabón? ¿o más bien tiene la apariencia de una piedra o una patata?

El mundo de la cosmética no para de innovar y nos sorprende con envases y formas originales, que nos hacen dudar acerca del contenido de cada uno de ellos.

Así, los perfumes de Castelbajac más bien parecen antiguas bolsas de agua caliente empleadas, ya en el siglo pasado, por nuestras abuelas; o bien las cantimploras que nos llevábamos de excursión. Y la última creación de colorido de Chanel podría pasar a la perfección desapercibida en una estantería de una tienda de Bellas Artes: "Les Gouaches" son utensilios de maquillaje, pero nadie podría negar que se parecen a los tubos de pintura usados por los más afamados maestros del pincel.

Son coloretes, velas, fragancias, sales de baño..., pero al verlos, nada le diría que se trata de cosméticos. Los ejemplos se multiplican: le ofrecemos tan sólo una muestra. ¿Le apetece adivinar de qué se trata en cada caso?

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