Eugenia Martínez de Irujo ha celebrado su 57º cumpleaños rodeada de los suyos en una velada llena de amor y risas. La duquesa de Montoro estuvo acompañada por su marido, Narcís Rebollo, su hija, Cayetana Rivera, su hermano Fernando Martínez de Irujo y un selecto grupo de amigos en Sushita Chinitas, el nuevo restaurante del Grupo Sushita en Málaga. La celebración estuvo marcada por el cariño y la complicidad de sus seres queridos, especialmente cuando Eugenia sopló las velas de una tarta con bengalas, pidió su deseo y compartió un emotivo abrazo con su hija y un beso con su marido, mientras todos entonaban el tradicional "cumpleaños feliz". Un momento muy especial que reflejó la felicidad de la duquesa, quien disfrutó de una noche única en la mejor compañía.
La hija de la recordada duquesa de Alba lució para la ocasión un elegante vestido bicolor en negro y beige, el diseño Punto Babi, firmado por The IQ Collection, la marca de su amiga Inés Domecq. Un modelo que, curiosamente, coincidió con el look elegido por otra de las invitadas, dando lugar a una simpática anécdota que ambas se tomaron con humor y posaron juntas para la foto. Una curiosidad que quiso reflejar otra de sus buenísimas amigas, María De La Luz Del Prado, la escritora e hija de los marqueses de Caicedo y esposa de Pablo de Hohelonhe, que compartió algunos de los mejores momentos de la fiesta, en la que también estuvo presente la actriz Cayetana Guillén Cuervo.
La celebración llegó a su momento más álgido con una actuación de flamenco, que reunió a varios artistas destacados como Tomasito, Fernando Soto, Mara Rey, Sandra Rincón y Rafael Sordera, quienes ofrecieron un espectáculo único que se convirtió en uno de los grandes atractivos de la noche. El cóctel incluyó además una selección de los platos más emblemáticos del restaurante, que cuenta a su vez con la primera tienda de vajillas con la colección de la duquesa de Montoro Eugenia&Sushita en Andalucía.
Rodeada de amor, risas y complicidad, Eugenia vivió una noche muy especial que vino a confirmar que atraviesa uno de sus momentos más felices. Ha sido un buen año para Eugenia tanto en lo personal como en lo profesional. En los últimos meses, ha estado en Estados Unidos disfrutando de una estancia en ciudades como Nueva Orleans y Las Vegas, donde asistió a los Grammy y fue testigo del homenaje a Raphael, y también disfrutó de unos días muy familiares con motivo de la boda de su hermano Cayetano Martínez de Irujo con Bárbara Mirjan en Sevilla, en la que Eugenia actuó como testigo del enlace junto a su hermano Fernando. A la fiesta de cumpleaños no faltó su cuñada Bárbara Mirjan, con quien se lleva estupendamente e inmortalizó el mágico instante de soplar las velas.
Al mismo tiempo ha estado al lado de su hija, Tana Rivera, tras la ruptura de su noviazgo con Manuel Vega, después de cuatro años de relación. Con ella celebró su 26 cumpleaños con una fiesta de disfraces y de ella no puede estar más orgullosa: "El bellezón de mi Tana, que ha sacado lo mejor de cada casa de su padre y de su madre". En el ámbito profesional, Eugenia sigue triunfando con sus diseños de joyas para Tous —son ya 25 años de colaboración— y con las colecciones de vajillas para Eugenia & Sushita.












