 |
 |
El público se prepara para asistir a una representación en el teatro de la Ópera, una joya del Barroco muy bien conservada.
|
|
En un teatro concebido por Richard Wagner se celebra este festival de culto que lleva a escena espectaculares montajes de ópera dedicados exclusivamente a las obras del gran compositor alemán.
No tiene aire acondicionado, las butacas —célebremente incómodas— siguen siendo las originales, de madera de finales del XIX, y su caprichosa concesión de entradas provoca que la asistencia a alguna de las representaciones pueda demorarse de cinco a diez años. Los amantes de la música y la estética de Wagner esperan, sin embargo, como agua de mayo, el momento de pisar este sanctasanctórum operístico en el que cada verano (este año del 25 de julio al 28 de agosto) se representan exclusivamente obras del compositor alemán, dentro de uno de los festivales más prestigiosos de la escena internacional. Todo un acontecimiento desde su inauguración, en 1876, hasta nuestros días, y una referencia absoluta e ineludible del universo wagneriano.
|