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St. Moritz
Es, junto a Gstaad y Saanen, uno de los paraísos invernales de Suiza y otro de los lugares míticos donde anida el ‘glamour’ y la mundanidad más chic. Y es que por este pequeño pueblo, a orillas de un hermoso lago y en un valle dominado por impresionantes montañas, han pasado, y siguen pasando, artistas, filósofos, reyes, príncipes, directores de cine, actores, grandes empresarios... Un ejemplo: por aquí se ha dejado ver el director de cine Alfred Hitchcock; el que fuera emperador de Irán, Rehza Pahlevi, acompañado por su primera mujer, Soraya y, posteriormente, por Farah Diba; el actor Sean Connery; el director de orquesta Claudio Abbado, o Alberto de Mónaco, quien demostró en sus años más jóvenes su habilidad practicando una especialidad deportiva tan arriesgada como las carreras de bobsleigh.
La belleza de sus paisajes, sus maravillosas pistas de esquí y su intensa vida cultural han sido claves para el desarrollo turístico de esta preciosa localidad del corazón de Suiza. Sede de dos ediciones de los Juegos Olímpicos de Invierno (en 1928 y 1947) y de un Campeonato Mundial de esquí alpino (en 1974), la tradición deportiva de St. Moritz es proverbial. Incluso, se celebran competiciones tan curiosas como carreras de caballos sobre su lago helado (8, 15 y 22 de febrero de 2009) o famosos torneos de polo (del 29 de enero al 1 de febrero). Y no es de extrañar, pues sus instalaciones deportivas son la envidia de Europa.
Pero, ¿qué encontrarán los amantes de los deportes blancos en este rincón de Europa? Pues en primer lugar cinco espectaculares áreas para esquiar, que se dividen en Suveretta, Corviglia, Piz Nair, Marguns y Trais Flours. En total son 350 kilómetros de dominio esquiable, además de excelentes pistas para practicar otras especialidades como el snowboard, 150 kilómetros de pistas para hacer excursiones de montaña y otros 150 kilómetros para practicar el esquí de fondo; además también puede realizar viajes en trineos-taxis o, si es más atrevido, volar en ala delta o parapente.
En St. Moritz encontrará 8 pistas azules, 36 rojas y 11 negras, a las que podrá acceder cómodamente gracias a sus 20 telesillas, 46 telesquís, 1 telecabina, 7 teleféricos y 3 funiculares. Y todo ello, sin contar la enorme cantidad de hoteles, restaurantes, discotecas y lujosas tiendas por las que se puede pasear tras una agradable jornada disfrutando de la nieve.
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