|
Un año más, como cada verano, las islas Baleares, se convierten en destino de muchos famosos. Aunque Mallorca e Ibiza suelen ser las islas que más famosos reciben, este año, la pequeña isla de Formentera ha cobrado especial protagonismo. Por sus playas se han dejado ver Carlota Casiraghi y su novio, Alex Dellal; la modelo Kate Moss y el diseñador Marc Jacobs, el futbolista y flamante campeón de Europa Andrés Iniesta o el actor Leonardo di Caprio.
La verdad es que esta pequeña isla poco tiene que envidiar a sus hermanas mayores. Quizás la diferencia la marca el hecho de que Formentera es una isla más tranquila, menos ajetreada que la vecina Ibiza, y que aún conserva ese aire hippy que la hizo famosa en los sesenta, cuando músicos tan míticos como Bob Dylan, Pink Floid o Chris Rea hicieron de la isla pitiusa su paraíso particular del descanso. Pero, ¿cuáles son los credenciales de Formentera? Muy secillo: es una isla que conserva, a pesar del turismo, todo el encanto de su paisaje. Plyas de arena blanca, aguas de un verde profundo, acantilados de vértigo y un maravilloso cielo.
Formentera es sinónimo de paraíso encontrado. Una isla plácida, de paisajes deslumbrantes, donde los colores del mar, la arena y el cielo parecen estimular la vida interior. El hecho de tener que llegar en barca supone también una especie de viaje iniciático, y aumenta la sensación de aislamiento, de llegar a un lugar apartado y único.
Hoy Formentera ha dejado de ser un lugar remoto, pero el turismo no ha dañado su riqueza natural. La isla ha conseguido un difícil equilibrio entre la modernidad y ese valor intemporal de otras épocas y, aunque no quedan los «hippies» que la popularizaron en otra época, los paisajes siguen siendo los mismos. Durante el trayecto desde Ibiza, el visitante se acerca al islote de S'Espalmador, mientras al fondo aparece el pequeño puerto de la Savina, que, con escasas construcciones, bares y restaurantes, constituye el lugar más transitado de Formentera. La isla es ideal para el cicloturismo, que cuenta incluso con rutas preparadas. Las distancias siempre son reducidas y el territorio no tiene grandes elevaciones.
|