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Africa es uno de esos continentes que siguen ejerciendo en el viajero occidental una singular fascinación. Quizás porque para el ajetreado y neurótico hombre del mundo desarrollado, este continente se perfila como uno de esos últimos paraísos donde aún se puede estar frente a frente con la madre Naturaleza. Sinónimo de aventura, de vida salvaje y territorios desconocidos, África es un destino indudablemente atractivo para quienes quieran disfrutar de unas vacaciones diferentes.
Por ello, le proponemos un viaje por el norte de Tanzania para realizar un safari por sus espectaculares parques nacionales y contemplar uno de los mayores reductos de fauna salvaje del mundo. Nuestro viaje comienza en Arusha, punto de partida de la mayoría de los safaris del norte de Tanzania. Si hay tiempo, se puede dar una vuelta por sus mercadillos y bazares donde se puede adquirir artesanía a buen precio. Pero la verdadera aventura comienza cuando tras coger una avioneta llegamos al parque natural del lago Manyara, ubicado en la base del espectacular valle del Riff. Ha sido declarado Reserva mundial de la biosfera; y no es de extrañar porque cuenta con ecosistemas que van desde la sabana, pasando por los bosques de acacias, hasta los pantanos. El lago ocupa las dos terceras partes del parque y en él se pueden avistar increíbles especies de aves, además de ser el único lugar del mundo donde los leones trepan a los árboles para descansar y otear el horizonte. Y tras una intensa jornada de safari, nada mejor que pernoctar en el único lodge que existe dentro del parque: Lake Manyara Tree Lodge, un maravilloso alojamiento ubicado en el corazón de un bosque de caobas y que cuenta con todos los lujos que usted pueda imaginar.
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