 |
 |
Vista de la ciudad de Peñaranda de Duero desde una de las torres del castillo.
|
 |
 |
Viñedos de Aranda de Duero, donde son famosas las Bodegas Peñalba López.
|
|
Aranda de Duero posee uno de los mayores conjuntos de bodegas subterráneas del mundo, excavados en el centro mismo de la ciudad. Existe una visita guiada que permite descubrir gran parte de ellas. Además de la merecida fama de sus platos típicos donde resalta el lechazo, no hay que dejar de ver la iglesia de San Juan Bautista, el Palacio de los Verdugo o el puente medieval de las Tenerías. A escasos cinco kilómetros, seremos bien recibidos en las Bodegas Peñalba López. Desde 1975 viene apostando la familia Peñalba por la variedad tempranillo, y por un estilo de bodega más cercano al chateaux francés que a la típica costumbre castellana, que sitúa los viñedos en el campo y la bodega en el pueblo. Pero la relación con el vino de la finca Torremilanos se remonta a los primeros años del s. XX.
Siguiendo dirección a Palencia alcanzamos el municipio de La Horra. Pionero en la introducción de la variedad cabernet sauvignon, uva traída desde Burdeos por el Hermano francés Martín Dumas. La Iglesia de la Asunción del s. XVIII es su monumento más importante. Una de las bodegas más representativas de esta localidad es sin duda Bodegas Balbás, familia que remonta su relación con el vino desde 1777 hasta nuestros días. Aquí también tiene sus viñedos Dominio de Pingus, elaboradora de uno de los más afamados vinos del mundo.
Continúa el viaje hasta Roa, donde a escasos cinco kilómetros, se halla la pedanía de Pedrosa de Duero. Su Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, de origen gótico, guarda en su interior bellos retablos barrocos. En las Bodegas Hermanos Pérez Pascuas, podrá disfrutar de un idílico descanso. Rodeados por sus propios viñedos, tres edificios forman el conjunto de las instalaciones. Por un lado la bodega de elaboración, crianza y embotellado y, por otro, y de más reciente construcción, el salón social y la recepción-tienda. Cuidando hasta el más mínimo detalle, como lo demuestra una bucólica zona ajardinada, por donde pasear junto a hermosos pavos reales.
|