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Mapa de situación
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plan de ruta
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La ría de Corcubión y Cee está considerada como de transición. Pero ésta no es más que una palabra más o menos científica que, en realidad, quiere decir que se acabaron las Rías Altas. Tras decir adiós a la Costa da Morte, ahí tiene el viajero las populares y al mismo tiempo selectas Rías Baixas. La primera de ellas lleva el nombre de Muros y Noia, puesto que éstas son las dos principales localidades que se asientan en sus riberas. Aunque ambas ofrecen un barrio cuyos basamentos se remontan a la Edad Media, son muy distintas: Muros, en el exterior; Noia, en lo más profundo. Muros, con un puerto activo en estos tiempos duros para la pesca; el de Noia, medio cegado por los aluviones fluviales, que hacen que una amplia extensión se quede en seco cuando baja la marea.
Vigilando la ría, por el Norte, el monte Louro, una elevación de formas amables que esconde la historia de los catalanes que, provistos de la últimas técnicas de salazón, se asentaron en sus cercanías allá por el siglo XVIII. Junto con el arenal que se extiende abajo y el convento de los franciscanos, amén de una laguna de alto valor ecológico, forman una antesala entrañable. En Muros hay que detenerse a contemplar su iglesia, puesta bajo la advocación de San Pedro, la torre del Reloj, la ermita de San Roque, el puerto y el conjunto urbanístico, que se halla detrás de éste, en segunda línea.
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