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Plan de ruta.
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Imagen del valle.
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En la serranía de Ronda, tierras donde la cordillera Bética se acerca al mar, nace el Genal, un río en cuyo valle se despliegan fascinantes bosques de castaños y pueblos de calles en cuesta y casas encaladas.
La presencia árabe dejó en el trazado de estas tierras y sus pueblos su huella de siglos calles encaramadas hacia el castillo, rincones v pasadizos por doquier, viviendas que resplandecen blancas de cal y los aromas del azahar v los jazmines que adornan los patios e inundan el aire de estas localidades malagueñas. Recogiendo las aguas que circulan por estas serranías, nace el río Genal para convertirse en afluente del Guadiaro muy cerca del estrecho gibraltareño. En su cabecera, salpicada de pueblos ensartados a media montaña que semejan manchas blancas, se rodea de hermosos castañares, un sorprendente paisaje en territorios tan meridionales, que tapizan las la doras serranas hasta donde la vista alcanza. En un bello rincón serrano del pueblo de Igualeja inicia su andadura el Genal, para rodearse de inmediato de castaños y árboles frutales. Paralelos al río, y en ocasiones entre cañones cubiertos de una densa vegetación, se llega hasta Pujerra.
Aunque el siglo pasado explotó unas minas de cobre, hoy vive de las castañas y la ganadería. Situado en la vertiente septentrional de sierra Bermeja, compone un mágico conjunto con las luces del atardecer. De esta misma manera viven los vecinos del pueblo de Júzcar, situado a 1.400 metros en la misma falda serrana.
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