|
De paseo por Dublín
Cualquiera que hoy en día visite Dublín siente una enorme curiosidad por saber quién era Ulysses. Es difícil dar un paso por la ciudad sin encontrarse con una escultura dedicada a Joyce, una placa recordando uno de los pasajes de la novela, algún monumento recreado a sus personajes, libros y recuerdos con su efigie por todos lados y, si por casualidad, se pasa por alto su ubicua presencia, en la oficina de turismo preguntarán invariablemente si ya conoce la ruta Joyce. El propio Joyce dijo que si alguna vez se destruía Dublín podría ser reconstruida piedra a piedra, siguiendo los pasos de su novela.
Para algunos visitantes, la única Dublín que existe es la de Ulysses y se obstinan en revivir ese extraño vía crucis, cargado de referencias literarias y docenas de pubs. Nadie ha contado el número de pubs que tiene Dublín pero la voz popular dice que hay más de mil. Joyce escribió que ante la imposibilidad de cruzar la ciudad sin pasar por uno de ellos, lo mejor era conocerlos en profundidad, y así sus personajes pasan por The Oval en Abbey St., por Mooney, que se ha transformado en Abbey Mooney, cruzan el río Liffey que él llama Anna Livia (en O'Connell St. le han construido una fuente en forma de mujer) y llegan a Duke St. En esta pequeña calle sigue habiendo una gran concentración de pubs.
Y es que lo mejor de la capital de Irlanda sigue siendo sus pubs. Los ingleses los inventaron pero aquí en Dublín han conseguido una idiosincrasia que los hace únicos e irrepetibles. En ellos la gente se reúne, discute, canta y cuando le apetece, toca algún instrumento de música sin previo aviso, sin olvidarse nunca de mantener las rituales rondas de cerveza negra Guiness. Cada miembro de un determinado grupo tiene que pagar una ronda antes de proseguir a un nuevo pub. Afortunadamente, se sirven comidas y las borracheras no suelen ser inmediatas. Si no se conoce a nadie, una buena forma de introducirse en ese mundo es a través de un Pub Crawl. Consiste en una "visita guiada" a media docena de pubs acompañados de un par de actores o músicos que al mismo tiempo que van contando la historia de la ciudad, de sus escritores y cantantes, consiguen transmitir el verdadero espíritu de Dublín, guardando celosamente en los mil y un pubs.
|