Información

  Ver descripcion  Descripción
  Más información  Más información
  Ver galería de fotos  Galería de fotos

Castilla-La Mancha

Toledo se cubre de flores para celebrar el Corpus

1 2 

Toledo ofrece vistas maravillosas, como ésta.

La procesión del Corpus, con su espectacular custodia.

Esta maravillosa ciudad, Patrimonio de la Humanidad y una de las más visitadas de España, vive estos días su fiesta más importante y espectacular, declarada, además, Fiesta de interés turístico internacional: el Corpus Christi, una oportunidad única para acercarse y recorrerla. Y es que durante toda una semana, los balcones se adornan de flores y tapices y la ciudad se reviste de un ambiente único. Las calles huelen a romero, y muchos patios del casco viejo se abren, engalanados, al público. ¿Por qué no te acercas?

Una ciudad con mucha historia
Aunque la leyenda asegura que Toledo fue fundada por Hércules, lo cierto es que en el cerro del Bu, del otro lado del Tajo, se descubrieron restos de un poblado celtibérico que llegó a convertirse en un importante enclave carpetano. Sobre él, posteriormente, los romanos fundaron Toletum, ciudad con derecho a acuñar moneda y de cuya importancia dan muestra los restos del anfiteatro. Asediada por los bárbaros y tomada después por alanos y godos, estableciendo estos últimos aquí su Corte, Toledo es finalmente conquistada por los árabes en el 711, quienes le darán buena parte del carácter y el aspecto del que hoy goza. Tanto antes como después de la Reconquista, en el 1085, la convivencia entre árabes y cristianos fue muy enriquecedora, y a lo largo de la Edad Media, al calor del despegue económico de la ciudad gracias a la industria de la seda, los paños o la fabricación de armas, se unió a ellas una nutrida comunidad hebrea, como permiten adivinar las sinagogas que sigue conservando entre sus sinuosas calles, así como el precioso barrio de la judería.

Tras la guerra de los comuneros, Carlos I la convierte en capital de su imperio y especialmente el siglo XVI marca una gran época de esplendor, trastocada por la decisión de Felipe II de trasladar, en 1563, la capital a Madrid. Los siglos de lenta decadencia que la Historia le deparó pueden hoy verse también como una ventaja, ya que Toledo ha crecido lo justo y, sobre todo, ha sabido conservar de forma envidiable su noble patrimonio, elevándose en una ciudad que emociona, siempre, a quien le presenta sus respetos.

Prohibida su reproducción total o parcial. ©2006 Hola, S.A.

  

1 2