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Cataluña

Pueblos con encanto: Miravet y los templarios

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Una imagen de Miravet, un pueblecito que se levanta a orillas del Ebro.

El río Ebro ha definido los paisajes de estas tierras.

A orillas del caudaloso Ebro, se levanta este pueblecito de la provincia de Tarragona, cuyas casas se asoman al cauce y proporcionan al viajero una imagen difícil de olvidar. ¿Te apetece conocerlo?

Pegado a la pared rocosa de la montaña, de la que sobresale su majestuoso castillo, se encuentra Miravet. Desde el Molí Salat, antiguo embarcadero, las casas del casco antiguo se colocan desafiando al Ebro. Pasado el Portal, principal puerta que daba acceso a la población, las casas se alinean entre el río y las rocas hasta encontrar la iglesia Vieja, con su plaza mirador. En el llano, saliendo del Arenal, donde yace la playa, el pueblo se estira hasta llegar al barrio del Raval o de los altareros.

Pero si hay algo por lo que destaque Miravet es por su fortaleza. No en vano protegió desde muy antiguo la entrada al desfiladero del mismo nombre. El castillo, que en su día fue atalaya musulmana, se muestra imponente en lo alto con una impresionante vista del río Ebro, conocido como el Riu, que por aquí forma un meandro de una hectárea y media de una increíble riqueza ornitológica.

Mirador sobre el río

El castillo, que es un excelente mirador sobre el río y la comarca, pertenece al románico cisterciense y está considerado como uno de los mejores ejemplos de arquitectura militar templaria de Occidente.
Su relación con los templarios se remonta al 1153, cuando Ramón Berenguer, Rey de Aragón, les donó el castillo, así como numerosas posesiones de la ribera del Ebro.

Era la forma de agradecer a la orden su ayuda en la expulsión de los sarracenos de Miravet. El poder de los templarios llegó a ser tan grande, que Jaime II, Rey de Aragón, ordenó hacerlos prisioneros ciento cincuenta años después. Los monjes-caballeros resistieron durante un año el sitio del castillo por las tropas reales. Aquellos días se recuerdan cada año, a mediados de agosto, durante la Semana del Temple y Setge de Miravet, con la escenificación de los últimos días del asedio.

Prohibida su reproducción total o parcial. ©2006 Hola, S.A.

  

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