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La plaza mayor de Enns, la ciudad más antigua de Austria.
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El más bello tramo del Danubio
Nos adentramos un poco más adelante en la región de Wachau, un corto tramo del Danubio, de apenas 36 km, sobre un total de 2.800 km, que adquiere un relevante valor como comarca histórica, por sus variados paisajes, por sus monumentos culturales y por su conjunto de pequeñas ciudades. Toda la zona es también Patrimonio de la Humanidad desde el año 2000. Aquí todo se complementa, desde los paisajes naturales, como pueden ser el serpenteante valle del Danubio, los bosques de ribera, las abruptas formaciones rocosas, con los elementos construidos por la mano del hombre como las terrazas para el cultivo de la vid, las localidades típicas, los monasterios, los castillos...
Lo más característico es que desde cualquiera de los monumentos pueden divisarse los demás. Por ejemplo, desde el monasterio de Melk se divisa el palacio de Schonbühel, las ruinas de Aggstein, Dürnstein y Hinterhaus y hasta el monasterio de Gottweig. Una agradable excursión es tomar un barco desde Melk a Krems; así se obtiene una impresión más viva y más intensa si cabe del paisaje. La comarca de Wachau fue colonizada hace varios milenios a causa de su ubicación. La célebre estatuilla de la "Venus de Willendorf" fue encontrada aquí y tiene más de 26.000 años de antigüedad; cada una de las épocas pasadas desde tiempos de los romanos ha dejado tras de sí una rica herencia arquitectónica.
A propósito de rutas y leyendas románticas, a poca distancia se encuentra Dürnstein, también en la orilla del Danubio, donde se conserva el castillo donde estuvo encarcelado Ricardo Corazón de León, tras ser hecho preso a su regreso de las Cruzadas y que sólo fue descubierto por su fiel y enamorado juglar que recorrió media Europa buscando a su señor. Enfilando la recta final hacia Viena aparece Krems, otra idílica ciudad que ha sabido conjugar diferentes estilos, desde el románico tardío hasta el Biedemeier. Es un buen lugar para hacer un alto en el camino y disfrutar de sus espléndidos vinos, muchos de los cuales se muestran en el monasterio dominico convertido en Museo del Vino. Y en último desvío de la Ruta Romántica, ya a las puertas de la capital de Austria, se encuentra Atzenbrugg, conocido como el “municipio de Schubert” ya que en su castillo residían Franz Schubert y sus amigos durante los meses de verano entre 1820 y 1828, celebrando alegres fiestas conocidas como “Schubertiaden”. Klosterneuburg, con su Monasterio de los Agustinos de origen románico del año 1114, pertenece a los tesoros culturales más importantes del país. El conjunto monumental, a diez kilómetros de Viena, se conoce también como “El Escorial Austríaco“.
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