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Andalucía

Un recorrido por la Sierra de Grazalema y los pueblos blancos

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La sierra de Grazalema, primer espacio andaluz declarado como parque natural.

Una imagen de Zahara de la Sierra desde el pantano con el castillo en la parte alta.

Una de las especies vegetales más singulares de España, el pinsapo, crece en esta sierra, en la que además encontramos numerosos pueblos blancos, a cual más pintoresco. La sierra de Grazalema es un precioso parque natural situado al noreste de la provincia de Cádiz y al noroeste de la de Málaga, en las estribaciones occidentales de las cordilleras béticas. Las abundantes aguas que provenientes del Atlántico caen sobre estas montañas confieren singularidad a su clima y vegetación mediterránea. Recorrer las carreteras que cruzan el parque —declarado reserva de la biosfera por la Unesco— entre encinares y alcornocales y entre los hermosos pueblos blancos que se destacan sobre las montañas supone un auténtico placer en cualquier época del año.

Bosque único en el mundo
El macizo de Grazalema, declarado Parque Natural en 1984 por la Junta andaluza, es una de las zonas más importantes de Andalucía por su riqueza faunística, botánica y geológica, en especial por la conservación de una vegetación propia con especies endémicas como el pinsapo, árbol delicado que exige suelos calizos, clima meridional, gran humedad y zonas de umbría. Con una superficie aproximada de 47.120 hectáreas, el parque se extiende por los términos municipales de Grazalema, Zahara de la Sierra, El Bosque, Benaocaz, Villaluenga del Rosario, Ubrique, Prado del Rey y El Gastor (todos ellos en la provincia de Cádiz) y por Benaoján, Montejaque, Cortes de la Frontera, Jimena de Libar y Ronda, en la provincia de Málaga. La vegetación, además del pinsapo, cuya masa principal se concentra en el pinsapar, bosque único en el mundo, reúne encinas, algarrobos, quejigos y decenas de arbustos. Entre la fauna, que llegó a contar hace muchos siglos con osos y lobos, destacan el buitre leonado, el alimoche, la jineta, el meloncillo, el ciervo, el jabalí y el zorro.

Todas las rutas de la sierra
Hay carreteras por los cuatro costados del parque, lo que nos permite conocer desde el coche las diferentes zonas. Ninguna de las etapas, que vienen marcadas por las distancias entre los pueblos, dura más de media hora aunque se vaya despacio. Si venimos, por ejemplo, de Ronda o Sevilla iniciamos el recorrido en la desviación hacia el pueblo de Grazalema. Pasados los dos o tres primeros kilómetros ya nos encontramos en el parque. Al principio atravesamos unas bonitas dehesas y poco a poco nos vamos adentrando en frondosos bosques de encinas y alcornoques.

Del precioso pueblo de Grazalema vamos a Zahara de la Sierra por una carretera de alta montaña y de Zahara hacia Prado del Rey a través de una ruta mucho más suave. Hemos pasado de la abrupta montaña a los verdes prados y a las extensas dehesas. Antes de llegar a Prado del Rey nos desviamos hacia El Bosque, donde están las oficinas del parque natural. Del Bosque vamos de nuevo al pueblo de Grazalema por una carretera de obligado recorrido. Situados otra vez en el corazón de la sierra, nos disponemos ahora a conocerla parte oriental. Tenemos que dirigirnos a Ubrique. Hay una bonita carretera que une este pueblo con El Bosque, pero nosotros vamos en dirección Este, así que desde Ubrique tomamos el camino de Cortes de la Frontera. Si hay alguien que todavía no se haya dejado vencer por estas montañas, ahora caerá definitivamente rendido. Cortes, Benaoján y Montejaque son las últimas conexiones del recorrido. Desde este último pueblo volvemos a la carretera Ronda-Sevilla.

Prohibida su reproducción total o parcial. ©2006 Hola, S.A.

  

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