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El turismo rural está de moda en los tiempos que corren. Pasar unos días alejados del bullicio de las ciudades, en un entorno de sosiego, y entrar en contacto con la naturaleza son hoy las principales motivaciones del viajero. De ahí que la Sierra de Francia y los pueblos que la conforman sean el enclave perfecto para un gran número de turistas.
La Sierra de Francia se encuentra ubicada en el sur de la provincia de Salamanca. Son muchos los atractivos con los que cuenta esta región, pero de entre todos ellos, la Peña de Francia es el que más turistas congrega. Cada año, miles de peregrinos y visitantes suben por la fatigosa carretera que conduce al Santuario de Nuestra Señora de la Peña de Francia. En él, se encuentra bien custodiada la imagen de la Virgen de la Peña, además de una diminuta cripta cercana al Santuario en donde se dice que fue descubierta la Virgen Morena en el año 1434 por el francés Simón Vela.
El turista que ascienda los más de 1700 metros de altitud de la Peña de Francia se encontrará además con otras sorpresas. Y es que en este paraje, inaccesible durante los meses invernales debido a las fuertes nevadas, se halla el Monasterio de los Frailes Dominicos, que presume de ser el santuario mariano más elevado del mundo. La hospedería, el reloj de sol, y una monumental antena de telecomunicaciones completan la oferta de atractivos turísticos.
Sin embargo, gran parte de los viajeros que acuden a la Peña de Francia lo hacen por sus increíbles vistas. Y es que desde esta inigualable atalaya se obtiene una fabulosa panorámica de toda la región salmantina; al norte se divisa la comarca del Campo Charro, al sur la comarca de Batuecas con los pantanos de Gabriel y Galán, y al este la Sierra de Tamames. Con un poco de suerte y si las nubes no lo impiden, puede llegar a divisarse tierras cacereñas allá por la Sierra de Béjar.
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