Información

  Ver descripcion  Descripción
  Más información  Más información
  Ver galería de fotos  Galería de fotos

Andalucía

Un pueblo con encanto: Arcos de la Frontera

1 2 

Una imagen del bello emplazamiento de esta localidad gaditana.

Sus callejuelas encaladas de blanco nos traen el recuerdo de la influencia musulmana.

Visto desde la lejanía, Arcos de la Frontera se erige sobre una colina, de nombre La Peña, a cuyos pies corre el río Guadalete. Su bonita estampa y su atractivo monumental han hecho de él uno de los pueblos blancos de Cádiz más visitados por los turistas. Pasear por sus recoletas calles es hacer un viaje en el tiempo que nos retrotrae a la época musulmana. Espléndidos miradores permiten admirar bellísimas vistas del entorno. Arcos es, además, un excelente punto de partida para recorrer la llamada ruta de los 'pueblos blancos': Ubrique, Medina Sidonia o Vejer de la Frontera. ¿Quiere acompañarnos en nuestro recorrido por este precioso pueblecito gaditano?

Qué ver

Plaza del Cabildo. Es el más popular y animado lugar de encuentro de este pueblo declarado conjunto histórico artístico, y también el que reúne un mayor número de atractivos. Además del altivo torreón de la iglesia de Santa María, se asoman a ella el castillo de los Duques de Arcos, el Ayuntamiento y la Casa del Corregidor, hoy parador de turismo. Frente al río Guadalete se abre el balcón de la Peña, un mirador inolvidable plagado de leyendas.

Basílica de Santa María. Es el principal templo de Arcos, con un altivo torreón de más de 50 metros de altura. Pertenece al gótico plateresco y su interior está cubierto por bóvedas de nervadura. Además de visitar las capillas y retablos barrocos de sus capillas, conviene fijarse en su órgano, declarado monumento histórico artístico.

Iglesia de San Pedro. La hermosa fachada barroca sobre la que se erige el campanario da muestras de su categoría artística. En su interior destacan las capillas del Reloj, Ayllones y Divina Pastora; el retablo de Nuestra Señora de la Soledad, del siglo XVII, y el altar mayor.

Convento de la Caridad. Fue edificado a mitad del siglo XVIII y es el monumento de Andalucía que más semejanzas guarda con la arquitectura de la América colonial. La elegancia barroca de su fachada y las técnicas usadas en su construcción son idénticas a aquellas otras que proliferaron en las colonias de Perú, Bolivia y Colombia.

Calle Núñez de Prado. Un paseo por esta calle permite descubrir unas originales hendiduras hechas entre los ventanales de las casas. Conocidas como orejeras, su misión no fue otra que el chisme, el murmullo y el cotilleo, ya que permiten observar con mayor profundidad la escena de la calle sin necesidad de girar en exceso la cabeza.

Calle Cuna. Forma parte de la antigua judería y es una de las calles más pintorescas de la ciudad. No en vano está reproducida en el Pueblo Español de Barcelona. Resume todos los tópicos de la ciudad: color blanco, pendiente, estrechez y arcos que separan los muros de las cercanas casas.

El Callejón de las Monjas. La encontrarás al lado de la iglesia de Santa María. Una vez en ella conviene detenerse en los arbotantes levantados en el siglo XVII para contrarrestar el empuje del templo y en la portada gótica del convento de la Encarnación.

Prohibida su reproducción total o parcial. ©2006 Hola, S.A.

  

1 2