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El Aletsch, que alcanza un espesor de más de 900 metros en algunos de sus puntos, se origina en los circos glaciares de Aletschfirn y Jungfraufirn, lo cual provoca la aparición de sus dos características morrenas centrales que, como si fueran carriles paralelos, lo recorren a lo largo de toda su extensión a una velocidad de 200 metros por año ya que, como en todo glaciar, su vasta masa de hielo acumulado se desliza muy lentamente en su parte inferior, como si fuese un fantasmagórico río congelado. Esta obra de arte de la naturaleza, además de por su belleza y sus dimensiones, puede igualmente permitirse el lujo de presumir de ser tremendamente accesible para cualquier excursionista, sin exigir ni grandes esfuerzos ni una preparación física particular para poder apreciar la majestuosidad con que esta enormidad de hielo se abre camino entre su universo de cumbres alpinas.
En tren cremallera, en funicular o a pie, cada viajero puede elegir la manera –a cual más espectacular– de venir a presentarle sus respetos. El ferrocarril de montaña Jungfraubahnen se trepa en un recorrido de vértigo hasta la estación de tren más alta de Europa –la Jungfraujoch-Top of Europe, a nada menos que 3.454 kilómetros de altitud– desde donde puede contemplarse el origen del glaciar, visitar el Palacio de Hielo excavado bajo este desierto helado o subir todavía 117 metros más para admirar el panorama de 360º que despacha la terraza del observatorio inaugurado hace justo una década. También desde Fiescheralp, un telecabina permite ascender hasta el collado de Eggishorn, desde el que apreciar la más famosa y probablemente impactante vista del Aletsch rodeado de las más reconocibles cumbres nevadas. Y, por supuesto, siempre queda la opción preferida de quienes visitan esta región glaciar en los meses más cálidos del verano: la de adentrarse por alguno de los muchos senderos que desembocan o miran hacia este escenario de hielo, roca y bosques alpinos, sea durante una simple ruta de apenas un par de horas de agradable paseo, sea en marchas de mayor dificultad de hasta varios días con incluso un guía de montaña.
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