|
A la salida de la monumental localidad, encontrará un indicador que le conducirá hasta las cuevas de Altamira, que tienen el mejor conjunto de pinturas rupestres policromadas del Paleolítico Superior. Tiene que saber que actualmente está cerrada al público, por el riesgo que suponía la afluencia de visitantes, pero junto a ella se ha levantado un complejo que incluye, además de museo y centro de investigación, una réplica de la gruta. Los animales que los primitivos cazadores pintaron hace 14.000 años han sido reproducidos con total fidelidad. Mire hacia arriba y no pierda detalle del valioso techo que se presenta ante sus ojos.
Comillas, destino de reyes
El itinerario le tiene reservados muchos más sobresaltos. Continúe por la carretera CA-131 en dirección Asturias y en el camino se topará con Comillas, una pintoresca villa que todavía hace alarde de haber sido residencia estival del rey Alfonso XII y, por contagio, de la aristocracia del siglo XIX. De ahí, sus elegantes casonas barrocas y grandes construcciones modernistas de arquitectos catalanes. En una visita a la localidad, no debe faltar un alto junto a la modernista estatua El Ángel Exterminador del cementerio y un paseo hasta el palacio de Sobrellano o hasta la Universidad Pontificia. Y si tiene tiempo, coma en El Capricho de Gaudí, el hermoso edificio de estilo arabesco diseñado por el genial artista ampurdanés, y tome un café en cualquiera de las cafeterías de la plaza del Corro de Campíos, tan animada en época estival, y un placer para pasearla en cualquier época del año.
|