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Un jardín de ensueño
Todo el conjunto palatino de la Alhambra está rodeado de bellísimos jardines, como el de Daraja o los de El Partal, aunque fuera del recinto, pero unido a él por un camino, un jardín de ensueño corona la llamada Colina del Sol. Es el Generalife, residencia veraniega de los reyes nazaríes. Concebido como finca de recreo y placer, fue trazado siguiendo el concepto musulmán de jardín coránico, donde el agua y la vegetación crean lo más parecido a la idea de paraíso terrenal. El Patio de la Acequia, en torno al cual se organizan las diferentes estancias, tiene un estanque central con surtidores. Y es que el agua se convierte aquí en una obra de arte, como se puede comprobar en la famosa escalera de agua, situada en los jardines exteriores.
El Palacio de Carlos V
Junto a estas maravillas de la Alhambra musulmana convive una Alhambra cristiana, cuya más importante manifestación es el Palacio de Carlos V, construido por Pedro Machuca según la tradición clásica italiana. Aunque por sus dimensiones y estética rompe con el entorno, es una de las mejores muestras renacentistas de España. Lo más sorprendente es su imponente patio circular dividido en dos pisos.
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