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Cuando se piensa en Copenhague, inevitablemente, viene a la mente una de sus imágenes más emblemáticas: la famosa sirenita que, en actitud dulcemente melancólica, descansa sobre una roca a la entrada del puerto. Sin embargo, esta ciudad, amable y acogedora, tiene otros atractivos que, en muchos casos, están llenos de cierto morbo. ¿Le apetecería conocer sus rincones más misteriosos e inquietantes? Algunos de ellos tienen, incluso, un carácter esotérico y son visitados por los amantes de las ciencias ocultas, otros, en cambio, arrastran una verdadera leyenda negra por los tétricos y dramáticos acontecimientos históricos que se desarrollaron tras sus muros.
Un buen comienzo para este atípico, pero interesante, tour podría ser la llamada Torre Redonda. Además de ser el observatorio astronómico más antiguo del continente europeo (hoy en día sigue funcionando como tal), es un edificio consagrado desde sus orígenes a las ciencias ocultas. Fue mandada construir por el rey Christian IV (1588-1648) en 1637 y las escaleras de caracol que dan acceso a la torre son un elemento arquitectónico único en Europa. ¿Por qué? Pues esta escalera mide 209 metros de largo, da siete vueltas y media alrededor del núcleo hueco de la torre y forma una única conexión con los diferentes habitáculos de la construcción. Pero esta singular torre guarda un secreto que se ha perpetuado hasta nuestros días: cuenta la leyenda que un mago, de nombre Cyprianus, escribió un libro con instrucciones precisas de cómo adorar a Satán, cómo practicar exorcismos y un gran número de fórmulas mágicas.
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