 |
|
Aunque parezca mentira, Canadá podría llegar a convertirse en uno de los destinos vacacionales estrella del verano.
|
| Qué duda cabe que el cambio climático es un tema de máxima actualidad y se ha convertido en protagonista de informativos, documentales, conferencias... Los expertos en la materia coinciden en que esta transformación en los patrones del clima supondrán un gran impacto en nuestras vidas y, sin duda, uno de los aspectos que más se verá afectado por el calentamiento global será el turismo.
En invierno, los amantes del esquí lo tendrán cada vez más difícil para practicar su deporte favorito, ya que disminuirá considerablemente la cantidad de nieve de los Alpes, Norteamérica oriental y occidental, Australia y Japón. ¿La alternativa? Deslizarse por las pistas cubiertas artificiales que ya se están empezando a construir por doquier, como es el caso de Xanadú en Madrid.
Si hasta hace poco el Caribe o la costa mediterránea eran lugares ideales para una escapada de sol y playa, en unos diez años el panorama parece que será bien distinto. Según señala la Organización Mundial del Turismo, estas regiones alcanzarán temperaturas superiores a los 40 grados en verano, sus paisajes se volverán más áridos y, además, subirá el nivel del mar, por lo que es probable que los turistas se inclinen por otros destinos durante sus escapadas estivales.
Así, Canadá y los países del Norte de Europa se perfilan como los principales centros vacacionales durante el verano. De esta manera, el turismo de la región mediterránea quedaría relegado a las etapas interestacionales y tendría que desarrollar una faceta más cultural, para conseguir atraer a los visitantes a sus ciudades en lugar de a sus playas.
En los próximos años se espera también un desarrollo del denominado 憈urismo del cambio climático, es decir, viajes a lugares donde se pueden apreciar los efectos del calentamiento global en el paisaje, como es el caso de Groenlandia o la Patagonia, por ejemplo.
|