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Los países tropicales pueden ser foco de enfermedades muy peligrosas
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| Preparar la maleta, sacar el visado y comprar unas cuantas guías del lugar son las únicas preocupaciones del turista cuando viaja a un país exótico. Sin embargo, la mayoría de la gente pasa por alto una cuestión básica: su propia salud. Algunas regiones del planeta, por sus deficiencias sanitarias e higiénicas o por sus peculiares condiciones climáticas pueden resultar peligrosas para el viajero occidental. La fiebre amarilla, la malaria, el dengue o la poliomelitis son enfermedades poco habituales en el mundo desarrollado, pero se pueden contraer fácilmente si nos desplazamos a países tropicales.
Por todo ello, antes de iniciar su aventura, el turista debe informarse en el médico sobre las vacunas y tratamientos que necesita. Lo ideal es consultar un mes antes de iniciar las vacaciones para garantizar que las mencionadas vacunas tengan efecto. Pero como toda precaución es poca, conviene además llevar durante el viaje un botiquín con desinfectantes, repelente antimosquitos, paracetamol, aspirinas y gasas. Otra de las recomendaciones habituales es beber agua embotellada y evitar los alimentos crudos y la fruta sin pelar.
Si a pesar de todo ello se tiene algún percance, conviene llevar contratado desde el país de origen un seguro de viajes que tenga cobertura en todo el mundo. Al volver de las vacaciones, un chequeo médico garantizará el perfecto estado de salud del turista.
Más información:
Ministerio de Sanidad Oficina del viajero c/Francisco Silvela nº57 Teléfono: 91 309 56 03 www.msc.es/
Hospital Carlos III Sinesio Delgado nº10 Teléfono: 91 453 25 00
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