Un príncipe nacido para reinar
Han pasado cincuenta años desde que una salva de honores lloviera sobre el reino para anunciar su nacimiento. Y han transcurrido más de tres décadas desde que asistiera por primera vez a una reunión del Consejo Nacional, el Organismo legislativo del principado.
Hoy, cuando cumple medio siglo de vida, Alberto II de Mónaco maneja uno de los estados más pequeños, pero también más ricos y modernos. Un país que, con el paso de los años, ha ganado en imagen, poder económico y extensión gracias a los sabios pasos dados por el inolvidable Raniero durante sus 55 años de reinado.