Estefanía de Mónaco y su hija Pauline Ducruet se reúnen con la gran familia del circo

Por hola.com

VER GALERÍA

 

Tenemos mucho que agradecer al circo. Y es que, junto a la magia, el color y la diversión, el espectáculo más grandioso del mundo nos obsequia cada año por estas fechas en el Festival Internacional de Circo de Montecarlo con una nueva aparición de los miembros de la familia Grimaldi que menos se prodigan en público: Estefanía de Mónaco y sus hijos. Han vuelto otra edición más a la célebre carpa la princesa Estefanía y su hija mayor, Paulina Ducruet, ausente habitual de los acontecimientos palaciegos, para reunirse con la gran familia del circo. La suya también.

La princesa Estefanía, apasionada del circo, se ha mostrado pletórica durante la presentación en Montecarlo de la 36ª edición del certamen. Madre e hija han posado con los artistas circenses luciendo una gran sonrisa que reflejaba su impaciencia por el inicio de un festival que arranca el próximo 19 de enero y que llenará de luz y color la capital monegasca durante diez días.

 

VER GALERÍA

 

La princesa ha declarado que se siente parte de la gran familia circense y que tiene hermosos recuerdos de infancia de los espectáculos a los que asistía, en los que se sentía como transportada a otro mundo. Su aprecio por el mundo del circo caló especialmente hondo en Paulina, que llegó a hacer sus pinitos como artista con un arriesgado número de doma de elefantes, cuando la princesa mantenía en 2001 una relación sentimental con Franco Knie, domador y director del famoso circo suizo que lleva su nombre. Aquellos días pasaron, pero vuelven a sus vidas cada año en una nueva edición del Festival Internacional de Circo de Mónaco.