Realeza

Comentar 23 ENERO 2006

Los Príncipes de Dinamarca, paseo por la nieve el día después del bautizo

Ampliar
El domingo 22 de enero, un día después del bautizo de su hijo, los príncipes de Dinamarca dieron un agradable paseo por los alrededores del palacio de Fredensborg<br><b>Pulse sobre la imagen para ver más fotografías y sus ampliaciones</b> 
Ampliar
Mary Donaldson, tras las intensas emociones vividas durante el bautizo de su primogénito, quiso dar un paseo con sus familiares y amigos, lejos del protocolo 
El 21 de enero fue un día muy intenso para los Príncipes de Dinamarca. El bautizo de su primogénito fue seguido con pasión por los ciudadanos daneses. Y pasión no faltó en una ceremonia a la que acudieron trescientos veintinueve invitados, muchos de ellos de la realeza europea que quisieron, con su presencia, arropar al príncipe del que, al fin, se supo el nombre. Después de tres meses de incógnitas, la princesa Mary desveló frente a la pila bautismal cómo se llamaría su pequeño: Christian Valdemar Henri John. Tras la emotiva ceremonia, los Príncipes celebraron una recepción para agasajar a sus invitados. Y, entre todos ellos, hubo uno muy especial: el frío, un inmisericorde frío que no subió de los dos grados bajo cero.

El día después
Tras el bautizo en la capilla del palacio de Christiansborg y una recepción oficial posterior en la Sala de los Caballeros del mismo palacio, los príncipes viajaron hasta Fredensborg, para asistir a una cena con los más allegados en esta residencia real, al norte de la isla de Selandia. Este palacio, levantado por Federico IV entre 1720 y 1722, para conmemorar el final de la Gran Guerra del Norte, se utiliza como escenario para las cenas de gala, tanto de las visitas de Estado, como de las celebraciones familiares de la Casa Real. Y tras la cena, se supone que una tranquila noche, sin los nervios previos a una celebración a la que acudieron, si exceptuamos Mónaco, España e Inglaterra, los miembros más jóvenes de las Familias Reales europeas. A la mañana siguiente, el príncipe Federico y su esposa quisieron salir, por los alrededores del Palacio, bien equipados para pasear entre la copiosa nieve. Y no lo hicieron solos. Además de acompañados por familiares y amigos, los Príncipes de Dinamarca quisieron dar este primer paseo matutino con un compañero excepcional: Ziggy, un Boder Collie tan íntimamente ligado a la familia que incluso apareció en la felicitación que los Herederos de la Corona danesa enviaron estas navidades.
Enlaces patrocinados

Más noticias sobre...

Enlaces Patrocinados

piaget rose
Descubra la nueva colección Piaget Rose

Recomendaciones

Videos

Nuevo Servicio

hofmann