El gen de la moda en Palacio
Madres e hijas comparten estilo, diseñador y prendas en las Cortes Reales
Que de vez en cuando las hijas echen un vistazo, tomen ideas y, tal vez, alguna que otra prenda prestada del armario de mamá (y viceversa) ocurre en las mejores familias, incluso en las Familias Reales. Como si se tratara más de una cuestión de la naturaleza femenina que de una afición. Más el efecto de un gen -por supuesto, incluido en el genoma regio- que una costumbre. También en Palacio madres e hijas comparten estilo, diseñador y, en algunos casos de coincidencia de tallas, hasta ropa, como las protagonistas de estas líneas: la Princesa de Asturias y Paloma Rocasolano, Rania de Jordania y la princesa Imán, Carolina de Mónaco y Carlota Casiraghi, Estefanía de Mónaco y Paulina Ducruet, entre otras.
El estilo de Paloma Rocasolano hunde sus raíces en el de la princesa Letizia, o al revés. Ambos tienen idénticas coordenadas: las mismas claves -sencillez y feminidad-; el mismo diseñador de cabecera -Felipe Varela-, y las mismas prendas –sobretodos, chaquetas cortas y entalladas a la cintura, faldas de seda y zapatos peep toes con plataforma y tacón alto. Otro de sus puntos en común es el color. Doña Letizia frecuenta el rojo, el blanco, el gris… Tonos que favorecen igualmente a Paloma Rocasolano como ha demostrado en sus contadas apariciones oficiales con motivo de la petición de mano de la Princesa, la boda real y de la entrega de los Premios Príncipe de Asturias de 2009. Ocasiones de alfombra roja en las que madre e hija suelen combinar prendas con brillos con mates. Otro rasgo en común de muchos.
Tanto monta, monta tanto Carolina (Grimaldi) como Carlota (Casiraghi) en moda. Madre e hija forman otro tándem de las tendencias. Del chic francés, abanderado por la maison de Chanel; del hippy veraniego y, como en las imágenes que acompañan estas letras, del sport pijo que mostraron en sus salidas en los Alpes con plumíferos de la misma marca, pantalones del mismo corte, bolsos del mismo estilo y botas del mismo tono y tamaño. Una mismamente como la otra.
Al gusto de mamá
Estefanía de Mónaco se ha hecho con un estilo a veces rockero, a veces desenfadado y, en su momento, rompedor, y Paulina Ducruet, la mayor de sus tres hijos, tiene en cuestiones de moda la misma carga genética como hemos podido comprobar en las últimas apariciones conjuntas de madre e hija. Las dos lucieron de rompe y rasga con dos conjuntos muy similares con ocasión del Festival Internacional del Circo de Montecarlo. El look de ambas contemplaba chaqueta con brillos, minifalda y sandalias de tiras trenzadas con incrustaciones de cristales de swarovski. Otro ejemplo más de legado del vestir de madre a hija en los Grimaldi, pero hay más en otras Cortes Reales. Las últimas en incorporarse a la lista han sido Rania de Jordania y la jovencísima princesa Imán, deudora de los consejos maternos para desfilar por las alfombras rojas oficiales. Y las que vendrán. Madres e hijas comparten no sólo lo que son, sino también cómo quieren ser (y ser vistas). Y es que la moda, como la monarquía, se hereda.



































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